Camy
Camelia Miranda
Voy lentamente
entre tus pasos apresurados,
cuando ya va cayendo el sol sobre la colina
y tu lengua cansada,
se guarda hasta el amanecer,
-se quiebra el horizonte-
y sólo soy un nublo en destierro
con unas cuantas gotas de ilusión,
reservándose el prodigio de la noche
entre la tinta de un mordaz pensamiento,
-eres más y me aferro-
espectro donde reposa mi sombra,
ardor vencido de hoja mirando al suelo
y estruendo que atiza los restos del alba,
voy lentamente,
con el alma estrecha sin alcanzarte,
cuando la noche recoge su manto
y el camino, que tan largo se me hace,
aún guarece pétalos para tus manos dormidas.
(Publicado en Mundo Poesía el 10 de Abril del 2009)
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