¡Te adelantaste luna! ¿qué ha pasado?
aún es azul el cielo del poniente
al que te acercas hoy tímidamente
envuelta en tu blancor almidonado.
Ansiabas un encuentro con tu amado,
pero se hundió en el mar plácidamente
y es tu eterno vagar por el ausente
un ardiente deseo amordazado.
Te vi esconderte, tras el limonero,
consciente de tu amarga desventura,
ocultando tu rostro lastimero.
Luciérnaga de luz en noche oscura,
¿no escuchas al poeta lisonjero
culpar tu desnudez de su locura?
Olvida su impostura,
su verso enardecido, solo es arte,
y aunque confiese amor nunca ha de amarte.
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