Ligia Calderón Romero
Poeta veterano en el portal
Invierno de 1993
Julio 23, San José, Costa Rica
Te saludo, ¡princesa mía!
¿Dime: gotita de luz, si te han tratado bien esos fantoches de bata blanca, que, sin escrúpulos, violentaron todos los protocolos?
Debiste ver la luz sin esfuerzo alguno, pero te han obligado a transitar el sendero común con las consecuencias que esto conlleva cuando el camino es empedrado.
¡Princesa mía! Te amo y me indigna ver tu carita marcada a la altura de tus sienes y hasta tu mejilla, aunque las marcas faciales siempre desaparecen…
Hoy hay fiesta en mi alma. Tras el cristal, te he visto preciosa, a pesar de las marcas en tu rostro. Ya mañana, cuando estés en casa, llenarás de luz, música y poesía mis espacios y seré, tu secreta hada madrina y aunque no gozo de poder alguno, prometo cuidarte y protegerte siempre, si es preciso, con mi vida.
¡Oh rayito de luz! Te espero.
Con amor,
Tu tía lee, como me llaman todos.
PD. Ya te contaré, cuando tengas edad, la anécdota de lee (li)…
Julio 23, San José, Costa Rica
Te saludo, ¡princesa mía!
¿Dime: gotita de luz, si te han tratado bien esos fantoches de bata blanca, que, sin escrúpulos, violentaron todos los protocolos?
Debiste ver la luz sin esfuerzo alguno, pero te han obligado a transitar el sendero común con las consecuencias que esto conlleva cuando el camino es empedrado.
¡Princesa mía! Te amo y me indigna ver tu carita marcada a la altura de tus sienes y hasta tu mejilla, aunque las marcas faciales siempre desaparecen…
Hoy hay fiesta en mi alma. Tras el cristal, te he visto preciosa, a pesar de las marcas en tu rostro. Ya mañana, cuando estés en casa, llenarás de luz, música y poesía mis espacios y seré, tu secreta hada madrina y aunque no gozo de poder alguno, prometo cuidarte y protegerte siempre, si es preciso, con mi vida.
¡Oh rayito de luz! Te espero.
Con amor,
Tu tía lee, como me llaman todos.
PD. Ya te contaré, cuando tengas edad, la anécdota de lee (li)…