lesmo
Poeta veterano en el portal
Me gusta andar las veredas
entre los húmedos henos,
reclinados por la siega,
perfumadores de vientos.
Recorrer esas riberas
del río bravo y truchero
y mirar cómo de pena
las mimbres lloran al fresco.
Desnudo bañarme en esas
pozas profundas y luego
secarme sobre la piedra
helada la piel del cuerpo.
Me gustan las alamedas
que con sus chopos enhiestos
parecen tener estrellas
cuando el aire juega en ellos.
Disfruto guiando acequias
de agua a manta los riegos
y mirar cómo verdea
la alfalfa que está naciendo.
Tranquilo dormir la siesta
bajo un pino piñonero
de los que pueblan la sierra
y oír un venado en celo.
Me gusta ver la nacencia
de algún arroyo pequeño
y saber que cuando crezca
lo navegará un velero.
Y al final si me muriera
confundirme con el suelo,
y hacerme ya de esa tierra
en la que tanto yo sueño.
entre los húmedos henos,
reclinados por la siega,
perfumadores de vientos.
Recorrer esas riberas
del río bravo y truchero
y mirar cómo de pena
las mimbres lloran al fresco.
Desnudo bañarme en esas
pozas profundas y luego
secarme sobre la piedra
helada la piel del cuerpo.
Me gustan las alamedas
que con sus chopos enhiestos
parecen tener estrellas
cuando el aire juega en ellos.
Disfruto guiando acequias
de agua a manta los riegos
y mirar cómo verdea
la alfalfa que está naciendo.
Tranquilo dormir la siesta
bajo un pino piñonero
de los que pueblan la sierra
y oír un venado en celo.
Me gusta ver la nacencia
de algún arroyo pequeño
y saber que cuando crezca
lo navegará un velero.
Y al final si me muriera
confundirme con el suelo,
y hacerme ya de esa tierra
en la que tanto yo sueño.