BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Después de llevarnos
como el culo, de utilizar
las tizas de los tejados,
como grácil moneda de
cambio, de elevar a la
quinta potencia los réditos
bancarios, de encomendarnos
a Dios, de lavar los platos
rotos con el agua azul
de las heridas, debemos
comportarnos como hermanos,
y lanzarnos piropos mutuos
con recíprocos cariños.
Después de amanecer
cadáveres encima del cementerio,
de arrojar a la basura los últimos
conflictos, de tirarnos los trastos
con todo el mobiliario a la cabeza,
y buscar en la cordillera la galaxia
de nuestros desvelos, debemos
comer del mismo plato con idéntica
vajilla.
Así que, querida, no me lo pongas
más difícil, que no estoy por la labor
de ponerte la crema por la caló.
©
como el culo, de utilizar
las tizas de los tejados,
como grácil moneda de
cambio, de elevar a la
quinta potencia los réditos
bancarios, de encomendarnos
a Dios, de lavar los platos
rotos con el agua azul
de las heridas, debemos
comportarnos como hermanos,
y lanzarnos piropos mutuos
con recíprocos cariños.
Después de amanecer
cadáveres encima del cementerio,
de arrojar a la basura los últimos
conflictos, de tirarnos los trastos
con todo el mobiliario a la cabeza,
y buscar en la cordillera la galaxia
de nuestros desvelos, debemos
comer del mismo plato con idéntica
vajilla.
Así que, querida, no me lo pongas
más difícil, que no estoy por la labor
de ponerte la crema por la caló.
©