Tú frente a mí, tú sin mí,
tú distante, como un olvido,
que sin llegar a su destino,
se devuelve.
Es ser muchas yo
detrás de mis pupilas,
estar vacía,
llena de mí,
como estar ausente de mi piel,
atravesando un silencio.
Se callan los labios
nos llenamos de miradas
de amaneceres, de primavera
¿quizás de un mañana?
Un manantial desbordado,
un mundo de murmullos
se vuelven brisa.
El tiempo tiende su mano
y nos consigue aquí,
de pie,
sólo mirándonos.
Ana Mercedes Villalobos
Última edición: