• 📢 Nuevo: Hazte Mecenas — sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. | Mi Libro de Poesía | Métrica Española (beta)
  • Herramienta de Métrica Española mejorada

    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

Un soneto en la tarde

lesmo

Poeta veterano en el portal
No ya la fe, la voluntad levanta
las montañas sacándolas de asiento

[…]
fe en la fe misma, ¡inacabable aurora!

FE
Miguel de Unamuno



Un soneto en la tarde

La tarde se va yendo
detrás de los visillos de la angustia,
es esa clara angustia del mutismo.
No entiendo los silencios de la tarde
ni a veces los colores del ocaso
y me hago acompañar por un soneto
que tiene los atisbos de un susurro:
No ya la fe, la voluntad levanta
las montañas sacándolas de asiento…
Y entonces por mi fe yo me pregunto,
y por mi voluntad…
La tarde se va yendo lentamente
detrás de los visillos de la angustia.
Pero al mirar la tarde,
la fe y la voluntad que me socorren,
una pequeña risa solitaria
despide a los colores del celaje…
Y acaba ese soneto en mi memoria.
 
Última edición:
No ya la fe, la voluntad levanta
las montañas sacándolas de asiento

[…]

FE
Miguel de Unamuno



Un soneto en la tarde

La tarde se va yendo
detrás de los visillos de la angustia,
es esa clara angustia del mutismo.
No entiendo los silencios de la tarde
ni a veces los colores del ocaso
y me hago acompañar por un soneto
que tiene los atisbos de un susurro:
No ya la fe, la voluntad levanta
las montañas sacándolas de asiento…
Y entonces por mi fe yo me pregunto,
y por mi voluntad…
La tarde se va yendo lentamente
detrás de los visillos de la angustia.
Pero al mirar la tarde,
la fe y la voluntad que me socorren,
una pequeña risa solitaria
despide a los colores del celaje…
Y acaba ese soneto en mi memoria.

Esta Silva sí es un poema acorde a tu categoría. Esto sí que lo aplaudo de pie, al margen de nuestras polémicas particulares.
 
No ya la fe, la voluntad levanta
las montañas sacándolas de asiento

[…]

FE
Miguel de Unamuno



Un soneto en la tarde

La tarde se va yendo
detrás de los visillos de la angustia,
es esa clara angustia del mutismo.
No entiendo los silencios de la tarde
ni a veces los colores del ocaso
y me hago acompañar por un soneto
que tiene los atisbos de un susurro:
No ya la fe, la voluntad levanta
las montañas sacándolas de asiento…
Y entonces por mi fe yo me pregunto,
y por mi voluntad…
La tarde se va yendo lentamente
detrás de los visillos de la angustia.
Pero al mirar la tarde,
la fe y la voluntad que me socorren,
una pequeña risa solitaria
despide a los colores del celaje…
Y acaba ese soneto en mi memoria.

Excelente poema, Salva; estos versos blancos que nos dejas aquí, tan impregnados de ese actitud unamuniana entre la fe y la voluntad (no en vano lo citas), me han dejado una gratísimo sabor de boca y la impresión de que estoy ante un gran poeta que está últimamente en una etapa de gran efervescencia poética en la que brilla en cada entrega que nos ofrece.

Mi sincera felicitación.

Un abrazo.
 
No ya la fe, la voluntad levanta
las montañas sacándolas de asiento

[…]

FE
Miguel de Unamuno



Un soneto en la tarde

La tarde se va yendo
detrás de los visillos de la angustia,
es esa clara angustia del mutismo.
No entiendo los silencios de la tarde
ni a veces los colores del ocaso
y me hago acompañar por un soneto
que tiene los atisbos de un susurro:
No ya la fe, la voluntad levanta
las montañas sacándolas de asiento…
Y entonces por mi fe yo me pregunto,
y por mi voluntad…
La tarde se va yendo lentamente
detrás de los visillos de la angustia.
Pero al mirar la tarde,
la fe y la voluntad que me socorren,
una pequeña risa solitaria
despide a los colores del celaje…
Y acaba ese soneto en mi memoria.
Precioso tu poema, Salvador!!!! Un gusto enorme leerte.
Un abrazo.
 
No ya la fe, la voluntad levanta
las montañas sacándolas de asiento

[…]

FE
Miguel de Unamuno



Un soneto en la tarde

La tarde se va yendo
detrás de los visillos de la angustia,
es esa clara angustia del mutismo.
No entiendo los silencios de la tarde
ni a veces los colores del ocaso
y me hago acompañar por un soneto
que tiene los atisbos de un susurro:
No ya la fe, la voluntad levanta
las montañas sacándolas de asiento
Y entonces por mi fe yo me pregunto,
y por mi voluntad…
La tarde se va yendo lentamente
detrás de los visillos de la angustia.

Pero al mirar la tarde,
la fe y la voluntad que me socorren,
una pequeña risa solitaria
despide a los colores del celaje…
Y acaba ese soneto en mi memoria.

Estimado Salva, qué buen poema, tiene algunas imágenes conmovedoras que coloreo en azul en la cita. Su lectura fluida se me hace muy acertada. Me gustó.

Abrazos poeta.
 
Esta Silva sí es un poema acorde a tu categoría. Esto sí que lo aplaudo de pie, al margen de nuestras polémicas particulares.
Mil gracias, amigo Luis, por este respaldo a mis letras. De veras mil gracias. Déjame que te hable del tiempo

El tiempo que en contra juega,
juega siempre con la suerte,
él mismo nos trae la muerte
que tarde o temprano llega.
Y en tanto el alma se anega
me he propuesto el engañarlo
y en mi reloj voy a atarlo
porque no quiero que pase
mejor será que lo atrase
hasta volver a encontrarlo.


Un abrazo.
Salva.
 
Excelente poema, Salva; estos versos blancos que nos dejas aquí, tan impregnados de ese actitud unamuniana entre la fe y la voluntad (no en vano lo citas), me han dejado una gratísimo sabor de boca y la impresión de que estoy ante un gran poeta que está últimamente en una etapa de gran efervescencia poética en la que brilla en cada entrega que nos ofrece.

Mi sincera felicitación.

Un abrazo.
¡Caramba, Juan Ramón! Tú sí que me dejas un buen sabor de boca con este comentario tuyo tan expresivo. Mil gracias por todas tus consideraciones. La verdad es que el Unamuno poeta me está dejando perplejo.
Con todos mis afectos, un fuerte abrazo.
Salva.
 
El tiempo que en contra juega,
juega siempre con la suerte,
él mismo nos trae la muerte
que tarde o temprano llega.
Y en tanto el alma se anega
me he propuesto el engañarlo
y en mi reloj voy a atarlo
porque no quiero que pase
mejor será que lo atrase
hasta volver a encontrarlo.


Un abrazo.
Salva.

Eres muy bueno hablando del tiempo, Salva. Esta décima me la guardaré, puedes estar seguro.

Un abrazo.
 
No ya la fe, la voluntad levanta
las montañas sacándolas de asiento

[…]

FE
Miguel de Unamuno



Un soneto en la tarde

La tarde se va yendo
detrás de los visillos de la angustia,
es esa clara angustia del mutismo.
No entiendo los silencios de la tarde
ni a veces los colores del ocaso
y me hago acompañar por un soneto
que tiene los atisbos de un susurro:
No ya la fe, la voluntad levanta
las montañas sacándolas de asiento…
Y entonces por mi fe yo me pregunto,
y por mi voluntad…
La tarde se va yendo lentamente
detrás de los visillos de la angustia.
Pero al mirar la tarde,
la fe y la voluntad que me socorren,
una pequeña risa solitaria
despide a los colores del celaje…
Y acaba ese soneto en mi memoria.
Para un buen café, una buena poesía , saludos
 
No ya la fe, la voluntad levanta
las montañas sacándolas de asiento

[…]

FE
Miguel de Unamuno



Un soneto en la tarde

La tarde se va yendo
detrás de los visillos de la angustia,
es esa clara angustia del mutismo.
No entiendo los silencios de la tarde
ni a veces los colores del ocaso
y me hago acompañar por un soneto
que tiene los atisbos de un susurro:
No ya la fe, la voluntad levanta
las montañas sacándolas de asiento…
Y entonces por mi fe yo me pregunto,
y por mi voluntad…
La tarde se va yendo lentamente
detrás de los visillos de la angustia.
Pero al mirar la tarde,
la fe y la voluntad que me socorren,
una pequeña risa solitaria
despide a los colores del celaje…
Y acaba ese soneto en mi memoria.

Hermoso soneto. Un gusto leerle. Saludo respetuoso, Lesmo.

Azalea.
 
Un hermoso poema, que me ha encantado leer. Ofrezco disculpas, parece que se borró el comentario.
Bella pluma, poeta. Un saludo respetuoso.
 
No ya la fe, la voluntad levanta
las montañas sacándolas de asiento

[…]

FE
Miguel de Unamuno



Un soneto en la tarde

La tarde se va yendo
detrás de los visillos de la angustia,
es esa clara angustia del mutismo.
No entiendo los silencios de la tarde
ni a veces los colores del ocaso
y me hago acompañar por un soneto
que tiene los atisbos de un susurro:
No ya la fe, la voluntad levanta
las montañas sacándolas de asiento…
Y entonces por mi fe yo me pregunto,
y por mi voluntad…
La tarde se va yendo lentamente
detrás de los visillos de la angustia.
Pero al mirar la tarde,
la fe y la voluntad que me socorren,
una pequeña risa solitaria
despide a los colores del celaje…
Y acaba ese soneto en mi memoria.
Ayyy mi querido Salva, qué íntimo se hace el paisaje a la luz de estos preciosísimos versos. Si nos asiste la voluntad en todo momento, nada será irrealizable, pues como siempre se ha dicho "hace más el que quiere y no puede que el que puede y no quiere"... sea como fuere, la fe mueve montañas y la voluntad la ayuda en su empeño, y a mí nunca me faltará ilusión ni fe ni voluntad para leerte con toda el alma y admirarte profundamente además de quererte lo que no está escrito ni en las nubes del firmamento. Mil bendiciones te besen con fruición ese sentimiento rojo tan hermoso que guardas dentro de tu pecho......muáááááacksssss..........muááááááackssssss.
 
Un hermoso poema, que me ha encantado leer. Ofrezco disculpas, parece que se borró el comentario.
Bella pluma, poeta. Un saludo respetuoso.
Muy agradecido, estimada Azalea, por su lectura y el amable comentario que me ofrece. No tenga disgusto, a mí me ha ocurrido comentar dos veces en muchas ocasiones. Dos veces su presencia, más se agradece. Vengo de leer un soneto dactílico suyo ciertamente muy meritorio. Aquí vuelvo a darle la bienvenida y a ofrecerme para lo que necesite y esté de mi mano.
Afectuosamente, un saludo muy cordial.
Salvador.
 
Ayyy mi querido Salva, qué íntimo se hace el paisaje a la luz de estos preciosísimos versos. Si nos asiste la voluntad en todo momento, nada será irrealizable, pues como siempre se ha dicho "hace más el que quiere y no puede que el que puede y no quiere"... sea como fuere, la fe mueve montañas y la voluntad la ayuda en su empeño, y a mí nunca me faltará ilusión ni fe ni voluntad para leerte con toda el alma y admirarte profundamente además de quererte lo que no está escrito ni en las nubes del firmamento. Mil bendiciones te besen con fruición ese sentimiento rojo tan hermoso que guardas dentro de tu pecho......muáááááacksssss..........muááááááackssssss.
Esos versos de Unamuno para mí son hermosos, tal vez debí poner el verso final del soneto que dice así fe en la fe misma, ¡inacabable aurora!, estamos a tiempo.
Siempre tus comentarios acompañando, agrandando nuestras propuestas, querida amiga. Te lo agradezco enormemente.
Tuyo siempre,
Salva.
 
Muy agradecido, estimada Azalea, por su lectura y el amable comentario que me ofrece. No tenga disgusto, a mí me ha ocurrido comentar dos veces en muchas ocasiones. Dos veces su presencia, más se agradece. Vengo de leer un soneto dactílico suyo ciertamente muy meritorio. Aquí vuelvo a darle la bienvenida y a ofrecerme para lo que necesite y esté de mi mano.
Afectuosamente, un saludo muy cordial.
Salvador.
Muchísimas gracias, poeta Lesmo, por su ofrecimiento. Es que no veía, jeje y estaba arriba el comentario.
Me caracterizo por ser muy torpe, despistada y me cuesta un poco andar en los foros. Por eso, en algunas ocaciones, pido ayuda para que respondan por mi, o publiquen por mi.
Desde mi corazón, un abrazo enorme, a su generoso ofrecimiento.
Gracias, mil.
Con el alma.
Azalea.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba