Madres enloquecidas
En la tumba sin nombre, con su lápida
exenta de grafías; las preguntas
quitaron las verdades ya presuntas
de una manera cruel y un tanto rápida.
Removieron los órganos internos
con el fin de ganarse los centavos.
No saben que Caronte, y sus esclavos,
les preparan lugar en los infiernos.
Los ojos no respiran, ni las bocas
escuchan a los niños destazados
por mundos de negocios disfrazados
que tildan a las madres como locas.
Autor: Jorge de Córdoba
En la tumba sin nombre, con su lápida
exenta de grafías; las preguntas
quitaron las verdades ya presuntas
de una manera cruel y un tanto rápida.
Removieron los órganos internos
con el fin de ganarse los centavos.
No saben que Caronte, y sus esclavos,
les preparan lugar en los infiernos.
Los ojos no respiran, ni las bocas
escuchan a los niños destazados
por mundos de negocios disfrazados
que tildan a las madres como locas.
Autor: Jorge de Córdoba