Invocación

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INVOCACIÓN


Ya se que no eras tú

En la noche gelatinosa no eras tú

quien recogía los diezmos y las primicias

de la luna coronada de frágiles insinuaciones.


Ya se que no eras tú

quien en las madrugadas inéditas

buscabas fragmentos de caracolas ociosas

para aderezar tus pensamientos.


Y tampoco eras tú

la que azuzaba a los sedientos cormoranes de las rocas

heraldos silenciosos de los pescadores del abismo

La luz engañosa del promiscuo amanecer te delataba.


Era el final de la canícula.

Los fuegos de los hibiscos en flor dejaron de iluminar atardeceres.

Tan sólo a la luz, la escasa luz,

reflejada en las hojas de la fragante mejorana

podíamos intuir el signo ineficaz de la tormenta.


Sangrientas -sangrantes- las copas del último banquete

las amazonas rugientes volvieron a desnudar sus amplios pechos.

Nácar sobre azulejos, cordobanes primorosos, nubes de estío.

A voramar danzaban los cadáveres del último naufragio.


Avanzan bajo las arenas tumefactas

ardorosas todavía por el recuerdo de las procaces balinesas

los pavorosos cangrejos que escaparon del palacio de Nereo.

El faro lanza su dardo de luz silente y la luna gira y calla.


Te imagino entre nebulosos unicornios

reina de la noche entre el ronroneo de la radiola

y los humos que perfuman el ambiente rojizo de tu aura.

Te imagino, tú, cariátide entre las hojas de acanto florecidas.


Pero aunque se que no eras tú

quien ponías el fresco pomelo en el pentagrama del alba

aún sabiendo que no eras tú

debes llegar de nuevo a mí disuelta en tus rosicleres de virgen.




300px-Circe_Offering_the_Cup_to_Odysseus.jpg


Ilust.: "Circe ofreciendo la copa a Ulises.". John William Waterhose. 1891
 
Muchas gracias, estimado compañero cesarfco. cd. Me alegra que consideres buenos mis versos; y en cuanto a compartirlos, no hay nada que agradecer, es nuestro deber hacerlo en tan digno foro. Te envío un cordial abrazo.
miguel
(Como observación aparte, relativa a la opinión de Eduardo -q.e.p.d.- relativa a la rima, aceptando que es, como todo en arte, cuestión de gustos; yo participo de ella; creo que tanto la rima como el metro son accesorios, instrumentos, para 'trabajar' los poemas. Pero su esencia está, en mi opinión, en la musicalidad que logre el poeta imprimir en ellos. Como en el origen de la poesía. Uno de los poetas de referencia, para mí, del surrealismo en castellano, es José Lezama Lima. Su poesía es pura música; aunque sus temas sean abstrusos y aparentemente incongruentes. Otro abrazo.)
 
INVOCACIÓN


Ya se que no eras tú

En la noche gelatinosa no eras tú

quien recogía los diezmos y las primicias

de la luna coronada de frágiles insinuaciones.


Ya se que no eras tú

quien en las madrugadas inéditas

buscabas fragmentos de caracolas ociosas

para aderezar tus pensamientos.


Y tampoco eras tú

la que azuzaba a los sedientos cormoranes de las rocas

heraldos silenciosos de los pescadores del abismo

La luz engañosa del promiscuo amanecer te delataba.


Era el final de la canícula.

Los fuegos de los hibiscos en flor dejaron de iluminar atardeceres.

Tan sólo a la luz, la escasa luz,

reflejada en las hojas de la fragante mejorana

podíamos intuir el signo ineficaz de la tormenta.


Sangrientas -sangrantes- las copas del último banquete

las amazonas rugientes volvieron a desnudar sus amplios pechos.

Nácar sobre azulejos, cordobanes primorosos, nubes de estío.

A voramar danzaban los cadáveres del último naufragio.


Avanzan bajo las arenas tumefactas

ardorosas todavía por el recuerdo de las procaces balinesas

los pavorosos cangrejos que escaparon del palacio de Nereo.

El faro lanza su dardo de luz silente y la luna gira y calla.


Te imagino entre nebulosos unicornios

reina de la noche entre el ronroneo de la radiola

y los humos que perfuman el ambiente rojizo de tu aura.

Te imagino, tú, cariátide entre las hojas de acanto florecidas.


Pero aunque se que no eras tú

quien ponías el fresco pomelo en el pentagrama del alba

aún sabiendo que no eras tú

debes llegar de nuevo a mí disuelta en tus rosicleres de virgen.




300px-Circe_Offering_the_Cup_to_Odysseus.jpg


Ilust.: "Circe ofreciendo la copa a Ulises.". John William Waterhose. 1891
Imaginar formas que son alejamiento de ella, voz abrada en esa penumbra
que quiere moldear la mezcla suprema, el canto magico para esa musicalidad
que la llama. Pero aun siendo asi queda ese oleaje humano que se ve atraido por
una realidad que no quiere. excelente. saludos de luzyabsenta
 
INVOCACIÓN


Ya se que no eras tú

En la noche gelatinosa no eras tú

quien recogía los diezmos y las primicias

de la luna coronada de frágiles insinuaciones.


Ya se que no eras tú

quien en las madrugadas inéditas

buscabas fragmentos de caracolas ociosas

para aderezar tus pensamientos.


Y tampoco eras tú

la que azuzaba a los sedientos cormoranes de las rocas

heraldos silenciosos de los pescadores del abismo

La luz engañosa del promiscuo amanecer te delataba.


Era el final de la canícula.

Los fuegos de los hibiscos en flor dejaron de iluminar atardeceres.

Tan sólo a la luz, la escasa luz,

reflejada en las hojas de la fragante mejorana

podíamos intuir el signo ineficaz de la tormenta.


Sangrientas -sangrantes- las copas del último banquete

las amazonas rugientes volvieron a desnudar sus amplios pechos.

Nácar sobre azulejos, cordobanes primorosos, nubes de estío.

A voramar danzaban los cadáveres del último naufragio.


Avanzan bajo las arenas tumefactas

ardorosas todavía por el recuerdo de las procaces balinesas

los pavorosos cangrejos que escaparon del palacio de Nereo.

El faro lanza su dardo de luz silente y la luna gira y calla.


Te imagino entre nebulosos unicornios

reina de la noche entre el ronroneo de la radiola

y los humos que perfuman el ambiente rojizo de tu aura.

Te imagino, tú, cariátide entre las hojas de acanto florecidas.


Pero aunque se que no eras tú

quien ponías el fresco pomelo en el pentagrama del alba

aún sabiendo que no eras tú

debes llegar de nuevo a mí disuelta en tus rosicleres de virgen.




300px-Circe_Offering_the_Cup_to_Odysseus.jpg


Ilust.: "Circe ofreciendo la copa a Ulises.". John William Waterhose. 1891
hay momentos que son inciertos y tu poema lo define muy bien, ya sabes siempre es grato leerte, saludos
 
Muchas gracias, Marianne; a un poema ya algo antiguo, como éste, le viene muy bien un recordatorio, un poco de aire fresco como el que le has dado con tu reciente lectura. Muchas gracias de nuevo, compañera. Y, si; es cierto: la incertidumbre es la base más sólida sobre la que puede caminar el ser humano.
miguel
 

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