Martín José
Poeta adicto al portal
La dicha fue una sonrisa
la adversidad casi un llanto...
Envuelto en los avatares
de vivir la realidad
aprendí ciertas lecciones
que le dieron el sentido
a los días... a mi verdad
Lágrimas adversas queridas
que dejaron en mi vida
las huellas de la voluntad
aprehender de las vivencias
crecer en la adversidad
Fueron tantas y variadas
las que viví y que pasaron
con angustia por mi frente
que aprehendí a ver la luz
detrás de la oscuridad
Aprendí de sufrir, la manera
de templar los sentimientos
para el espíritu enfrentar
las penurias de los tiempos
... que soy materia perenne
suspiro del Universo
polvo al albur de los vientos
vestigio de la Eternidad
Aprendí a amar la Tierra
madre de todas las madres
que callada y abnegada
da vida a tantos hijos
que por descuido y codicia
la tienen muy olvidada
... que el amor a veces duele
dolores como de parto
que anuncian que está naciendo
un sueño para que vuele
... que de cardos nacen flores
que luego de las tormentas
sale el Sol... reina la calma
Aprendí que por veloz
me perdí muchos detalles
... que por ansioso
a veces de los placeres
gocé sólo las mitades
Y entre tantas frustraciones
angustias y desencantos
moretones de los años
aprendí que la bonanza
deviene de la esperanza
que crece en la adversidad
aprendí a conocerme
a pensar que es lo que soy
a entender por qué aquí estoy
a quererme tal cual soy
con tantas dudas a cuestas
sueltas y pocas verdades
en el alma atesoradas
y algunas tercas ilusiones
sobrevivientes de sueños
del tiempo y adversidades