Nommo
Poeta veterano en el portal
Las chicas me enamoran,
y me vuelven frágil, como la flor de la canela.
Pero me enorgullezco ante sus obras,
que nacen de sus manos, y senos.
El vaivén de sus caderas, barriendo las aceras.
El ademán, los gestos, ¡ Todo !
Me confieren los poderes del anillo.
Me lo pongo, y surte efecto el hechizo, de inmediato.
¡ Ale-hop ! Me hago invisible, y repto, bajo la arena de la playa.
Repto, bajo el cemento y las baldosas.
Bajo los suelos de mármol.
Bajo el piso, firme y fértil.
Bajo la granja.
Esta enorme granja avícola, de los seres humanos.
¡ Huevos ! Ingentes cantidades.
Para eso, Colón puso un huevo de pie.
Para que parieran, las damas, óvalos y diábolos.
Combas, naipes y tizas de colores. Dados, confeti y máscaras.
Disfraces, serpentinas, petardos giratorios...
Y pólvora, para el cartucho del cazador. ¡ Pim, pam, pum !
y me vuelven frágil, como la flor de la canela.
Pero me enorgullezco ante sus obras,
que nacen de sus manos, y senos.
El vaivén de sus caderas, barriendo las aceras.
El ademán, los gestos, ¡ Todo !
Me confieren los poderes del anillo.
Me lo pongo, y surte efecto el hechizo, de inmediato.
¡ Ale-hop ! Me hago invisible, y repto, bajo la arena de la playa.
Repto, bajo el cemento y las baldosas.
Bajo los suelos de mármol.
Bajo el piso, firme y fértil.
Bajo la granja.
Esta enorme granja avícola, de los seres humanos.
¡ Huevos ! Ingentes cantidades.
Para eso, Colón puso un huevo de pie.
Para que parieran, las damas, óvalos y diábolos.
Combas, naipes y tizas de colores. Dados, confeti y máscaras.
Disfraces, serpentinas, petardos giratorios...
Y pólvora, para el cartucho del cazador. ¡ Pim, pam, pum !
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