A veces...

Luis Á. Ruiz Peradejordi

Poeta que considera el portal su segunda casa
A veces… ¡tantas veces!
Cuando todo se vuelve oscuro y denso,
cuando apenas luce la luz interior
y todo se tornan sombras,
cuando el aire se abrasa dentro
y quema el pecho y lo cubre de congoja,
cuando las lágrimas pugnan por salir
y no puedes ni siquiera llorar tu propio llanto.
En esos momentos que extrañas
la mano que se acerca y te aprieta
con el calor humano,
en ese gesto que abarca
desde la amistad a la comprensión.
En el instante en que la soledad
pesa como una losa,
en que la fatiga del día a día parece derrotarte,
en el justo tiempo en que quisieras
pedir ayuda y no hay nadie cercano.
Cuando cierras los ojos a la realidad de hoy,
en un intento de recobrar tiempos idos,
ecos de otras voces que no eran la tuya.
En esos momentos en que gritarías,
pero te faltan las palabras,
no hay voz para tus ansias…





Quisieras saltar vidas, salvar abismos,
viajero que retrocede en las horas
para hallar el tiempo feliz de las risas y los juegos.
Desearías volver a ver lunas,
conjugar luceros,
caminar caminos de estrellas,
navegante de los cielos.
Poder hablar a quien te escuche,
llegar a aquel que tienes cerca,
magia de las palabras,
embrujo que se expresa en verbos,
obrero del idioma que fabrica versos.





Tiempos que fueron,
y viajaron al pasado sin retorno,
dejando la huella de su paso en el recuerdo,
como una música que llega inaprensible,
pero dulce y melodiosa en el oído.





A veces… ¡tantas veces!
quisiera hacer llegar mi voz a ese rincón en que habitas.
 
A veces… ¡tantas veces!
Cuando todo se vuelve oscuro y denso,
cuando apenas luce la luz interior
y todo se tornan sombras,
cuando el aire se abrasa dentro
y quema el pecho y lo cubre de congoja,
cuando las lágrimas pugnan por salir
y no puedes ni siquiera llorar tu propio llanto.
En esos momentos que extrañas
la mano que se acerca y te aprieta
con el calor humano,
en ese gesto que abarca
desde la amistad a la comprensión.
En el instante en que la soledad
pesa como una losa,
en que la fatiga del día a día parece derrotarte,
en el justo tiempo en que quisieras
pedir ayuda y no hay nadie cercano.
Cuando cierras los ojos a la realidad de hoy,
en un intento de recobrar tiempos idos,
ecos de otras voces que no eran la tuya.
En esos momentos en que gritarías,
pero te faltan las palabras,
no hay voz para tus ansias…


Quisieras saltar vidas, salvar abismos,
viajero que retrocede en las horas
para hallar el tiempo feliz de las risas y los juegos.
Desearías volver a ver lunas,
conjugar luceros,
caminar caminos de estrellas,
navegante de los cielos.
Poder hablar a quien te escuche,
llegar a aquel que tienes cerca,
magia de las palabras,
embrujo que se expresa en verbos,
obrero del idioma que fabrica versos.


Tiempos que fueron,
y viajaron al pasado sin retorno,
dejando la huella de su paso en el recuerdo,
como una música que llega inaprensible,
pero dulce y melodiosa en el oído.


A veces… ¡tantas veces!
quisiera hacer llegar mi voz a ese rincón en que habitas.

Hay realmente momentos así, como bien has expresado en tu vibrante poema.

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Unplacer.jpg

 
A veces… ¡tantas veces!
Cuando todo se vuelve oscuro y denso,
cuando apenas luce la luz interior
y todo se tornan sombras,
cuando el aire se abrasa dentro
y quema el pecho y lo cubre de congoja,
cuando las lágrimas pugnan por salir
y no puedes ni siquiera llorar tu propio llanto.
En esos momentos que extrañas
la mano que se acerca y te aprieta
con el calor humano,
en ese gesto que abarca
desde la amistad a la comprensión.
En el instante en que la soledad
pesa como una losa,
en que la fatiga del día a día parece derrotarte,
en el justo tiempo en que quisieras
pedir ayuda y no hay nadie cercano.
Cuando cierras los ojos a la realidad de hoy,
en un intento de recobrar tiempos idos,
ecos de otras voces que no eran la tuya.
En esos momentos en que gritarías,
pero te faltan las palabras,
no hay voz para tus ansias…





Quisieras saltar vidas, salvar abismos,
viajero que retrocede en las horas
para hallar el tiempo feliz de las risas y los juegos.
Desearías volver a ver lunas,
conjugar luceros,
caminar caminos de estrellas,
navegante de los cielos.
Poder hablar a quien te escuche,
llegar a aquel que tienes cerca,
magia de las palabras,
embrujo que se expresa en verbos,
obrero del idioma que fabrica versos.





Tiempos que fueron,
y viajaron al pasado sin retorno,
dejando la huella de su paso en el recuerdo,
como una música que llega inaprensible,
pero dulce y melodiosa en el oído.





A veces… ¡tantas veces!
quisiera hacer llegar mi voz a ese rincón en que habitas.
Hoy has llegado hasta ese rincón mío, tan mío y tan lleno de tus "a veces" y yo desde mi lejanía, estrecho tu mano y tu alma en un afán por disipar la melancolía o al menos entibiar ese llanto frío de la pluma que nos toca las fibras del alma, Un abrazote y mi cariño, mi querido Luis, hasta tu espacio poético que toque tu alma bella,

ligiA
 
A veces… ¡tantas veces!
Cuando todo se vuelve oscuro y denso,
cuando apenas luce la luz interior
y todo se tornan sombras,
cuando el aire se abrasa dentro
y quema el pecho y lo cubre de congoja,
cuando las lágrimas pugnan por salir
y no puedes ni siquiera llorar tu propio llanto.
En esos momentos que extrañas
la mano que se acerca y te aprieta
con el calor humano,
en ese gesto que abarca
desde la amistad a la comprensión.
En el instante en que la soledad
pesa como una losa,
en que la fatiga del día a día parece derrotarte,
en el justo tiempo en que quisieras
pedir ayuda y no hay nadie cercano.
Cuando cierras los ojos a la realidad de hoy,
en un intento de recobrar tiempos idos,
ecos de otras voces que no eran la tuya.
En esos momentos en que gritarías,
pero te faltan las palabras,
no hay voz para tus ansias…





Quisieras saltar vidas, salvar abismos,
viajero que retrocede en las horas
para hallar el tiempo feliz de las risas y los juegos.
Desearías volver a ver lunas,
conjugar luceros,
caminar caminos de estrellas,
navegante de los cielos.
Poder hablar a quien te escuche,
llegar a aquel que tienes cerca,
magia de las palabras,
embrujo que se expresa en verbos,
obrero del idioma que fabrica versos.





Tiempos que fueron,
y viajaron al pasado sin retorno,
dejando la huella de su paso en el recuerdo,
como una música que llega inaprensible,
pero dulce y melodiosa en el oído.





A veces… ¡tantas veces!
quisiera hacer llegar mi voz a ese rincón en que habitas.


La condición humana es imperfecta, pero se puede aprender de los errores.
Hay situaciones sin retorno, y otras en las cuales los acercamientos son posibles.
El corazón lo sabe, sabe evaluar cuando acercar posiciones, y cuando apelar a la resignación.
En lo personal, pienso que valen los intentos en causas que tengan tierra fértil para crecer y dar algo bueno.
No es positivo aferrarse al "hubiese", que no existe en la historia que pasó.
Es conmovedor tu poema, me gusta el final porque ese quisiera condice con la luz de la esperanza.
Me alegra volver a leerte.
Feliz tarde, abrazos.
 
A veces… ¡tantas veces!
Cuando todo se vuelve oscuro y denso,
cuando apenas luce la luz interior
y todo se tornan sombras,
cuando el aire se abrasa dentro
y quema el pecho y lo cubre de congoja,
cuando las lágrimas pugnan por salir
y no puedes ni siquiera llorar tu propio llanto.
En esos momentos que extrañas
la mano que se acerca y te aprieta
con el calor humano,
en ese gesto que abarca
desde la amistad a la comprensión.
En el instante en que la soledad
pesa como una losa,
en que la fatiga del día a día parece derrotarte,
en el justo tiempo en que quisieras
pedir ayuda y no hay nadie cercano.
Cuando cierras los ojos a la realidad de hoy,
en un intento de recobrar tiempos idos,
ecos de otras voces que no eran la tuya.
En esos momentos en que gritarías,
pero te faltan las palabras,
no hay voz para tus ansias…





Quisieras saltar vidas, salvar abismos,
viajero que retrocede en las horas
para hallar el tiempo feliz de las risas y los juegos.
Desearías volver a ver lunas,
conjugar luceros,
caminar caminos de estrellas,
navegante de los cielos.
Poder hablar a quien te escuche,
llegar a aquel que tienes cerca,
magia de las palabras,
embrujo que se expresa en verbos,
obrero del idioma que fabrica versos.





Tiempos que fueron,
y viajaron al pasado sin retorno,
dejando la huella de su paso en el recuerdo,
como una música que llega inaprensible,
pero dulce y melodiosa en el oído.





A veces… ¡tantas veces!
quisiera hacer llegar mi voz a ese rincón en que habitas.
Ayyy mi querido Luís, a veces, solo algunas veces respiramos esencias en el aire que nos retrotraen en el tiempo, y que nos acarician el alma por pomentos, en otras ocasiones nos llenan de congoja y la pena nos hace un nudo en la garganta que poco a poco se va disolviendo y que a veces nos deja sin respiro y no permite que cojamos el sueño, a veces..... ayyyy qué profundos, que bellísimos son estos versos, me han sobrecogido el corazón, me han encantadooooo... y es que escribes para flipar de bonito y de bien. Un millón de besos para ti, entrañable y admirado amigo, llenos de muchísimo cariño.....muááááááaacksssss....
 
A veces… ¡tantas veces!
Cuando todo se vuelve oscuro y denso,
cuando apenas luce la luz interior
y todo se tornan sombras,
cuando el aire se abrasa dentro
y quema el pecho y lo cubre de congoja,
cuando las lágrimas pugnan por salir
y no puedes ni siquiera llorar tu propio llanto.
En esos momentos que extrañas
la mano que se acerca y te aprieta
con el calor humano,
en ese gesto que abarca
desde la amistad a la comprensión.
En el instante en que la soledad
pesa como una losa,
en que la fatiga del día a día parece derrotarte,
en el justo tiempo en que quisieras
pedir ayuda y no hay nadie cercano.
Cuando cierras los ojos a la realidad de hoy,
en un intento de recobrar tiempos idos,
ecos de otras voces que no eran la tuya.
En esos momentos en que gritarías,
pero te faltan las palabras,
no hay voz para tus ansias…





Quisieras saltar vidas, salvar abismos,
viajero que retrocede en las horas
para hallar el tiempo feliz de las risas y los juegos.
Desearías volver a ver lunas,
conjugar luceros,
caminar caminos de estrellas,
navegante de los cielos.
Poder hablar a quien te escuche,
llegar a aquel que tienes cerca,
magia de las palabras,
embrujo que se expresa en verbos,
obrero del idioma que fabrica versos.





Tiempos que fueron,
y viajaron al pasado sin retorno,
dejando la huella de su paso en el recuerdo,
como una música que llega inaprensible,
pero dulce y melodiosa en el oído.





A veces… ¡tantas veces!
quisiera hacer llegar mi voz a ese rincón en que habitas.
Fibras abiertas en una melancolia que desborda y va dejando como
un pacto de necesidad vivible. todo el poema lentamente edita ese
perfil de tristeza asumida y a la melodica. excelente. saludos de
luzyabsenta
 
A veces… ¡tantas veces!
Cuando todo se vuelve oscuro y denso,
cuando apenas luce la luz interior
y todo se tornan sombras,
cuando el aire se abrasa dentro
y quema el pecho y lo cubre de congoja,
cuando las lágrimas pugnan por salir
y no puedes ni siquiera llorar tu propio llanto.
En esos momentos que extrañas
la mano que se acerca y te aprieta
con el calor humano,
en ese gesto que abarca
desde la amistad a la comprensión.
En el instante en que la soledad
pesa como una losa,
en que la fatiga del día a día parece derrotarte,
en el justo tiempo en que quisieras
pedir ayuda y no hay nadie cercano.
Cuando cierras los ojos a la realidad de hoy,
en un intento de recobrar tiempos idos,
ecos de otras voces que no eran la tuya.
En esos momentos en que gritarías,
pero te faltan las palabras,
no hay voz para tus ansias…





Quisieras saltar vidas, salvar abismos,
viajero que retrocede en las horas
para hallar el tiempo feliz de las risas y los juegos.
Desearías volver a ver lunas,
conjugar luceros,
caminar caminos de estrellas,
navegante de los cielos.
Poder hablar a quien te escuche,
llegar a aquel que tienes cerca,
magia de las palabras,
embrujo que se expresa en verbos,
obrero del idioma que fabrica versos.





Tiempos que fueron,
y viajaron al pasado sin retorno,
dejando la huella de su paso en el recuerdo,
como una música que llega inaprensible,
pero dulce y melodiosa en el oído.





A veces… ¡tantas veces!
quisiera hacer llegar mi voz a ese rincón en que habitas.

Buen trabajo, Luis.
Abrazos.
 
Hoy has llegado hasta ese rincón mío, tan mío y tan lleno de tus "a veces" y yo desde mi lejanía, estrecho tu mano y tu alma en un afán por disipar la melancolía o al menos entibiar ese llanto frío de la pluma que nos toca las fibras del alma, Un abrazote y mi cariño, mi querido Luis, hasta tu espacio poético que toque tu alma bella,

ligiA
Muchas gracias Ligia por acercarte hasta estas letras y dejar en ellas tan acertado y hermoso comentario. Agradezco mucho tu presencia. Un abrazo con todo cariño.
 
La condición humana es imperfecta, pero se puede aprender de los errores.
Hay situaciones sin retorno, y otras en las cuales los acercamientos son posibles.
El corazón lo sabe, sabe evaluar cuando acercar posiciones, y cuando apelar a la resignación.
En lo personal, pienso que valen los intentos en causas que tengan tierra fértil para crecer y dar algo bueno.
No es positivo aferrarse al "hubiese", que no existe en la historia que pasó.
Es conmovedor tu poema, me gusta el final porque ese quisiera condice con la luz de la esperanza.
Me alegra volver a leerte.
Feliz tarde, abrazos.
Gracias Cecy, por acercarte a mis versos. Haces una muy acertada valoración de las situaciones que llevan a estos "a veces", aunque como bien sabes, sean el recurso poético del que en ocasiones hay que echar mano para escribir. Me gusta que pienses que el poema es conmovedor, pues eso pretendía de alguna manera. Los poetas entendemos el mundo, no como lo hacen los filósofos, que lo desmenuzan, lo estudian, lo interpretan, para al final quedarse a medias, nosotros vemos la existencia en un solo golpe de vista, nos llenamos de ella, aunque no la entendamos por completo, pero somos capaces de vivenciarla de alguna manera en su totalidad. Así, manejamos los recursos que la Poesía nos da, a nuestro mejor y más leal saber y entender y unas veces llegaremos a los demás y otras nos quedaremos cortos, pero ese es el riesgo que siempre abordamos. Un abrazo. Feliz día.
 
A veces… ¡tantas veces!
Cuando todo se vuelve oscuro y denso,
cuando apenas luce la luz interior
y todo se tornan sombras,
cuando el aire se abrasa dentro
y quema el pecho y lo cubre de congoja,
cuando las lágrimas pugnan por salir
y no puedes ni siquiera llorar tu propio llanto.
En esos momentos que extrañas
la mano que se acerca y te aprieta
con el calor humano,
en ese gesto que abarca
desde la amistad a la comprensión.
En el instante en que la soledad
pesa como una losa,
en que la fatiga del día a día parece derrotarte,
en el justo tiempo en que quisieras
pedir ayuda y no hay nadie cercano.
Cuando cierras los ojos a la realidad de hoy,
en un intento de recobrar tiempos idos,
ecos de otras voces que no eran la tuya.
En esos momentos en que gritarías,
pero te faltan las palabras,
no hay voz para tus ansias…





Quisieras saltar vidas, salvar abismos,
viajero que retrocede en las horas
para hallar el tiempo feliz de las risas y los juegos.
Desearías volver a ver lunas,
conjugar luceros,
caminar caminos de estrellas,
navegante de los cielos.
Poder hablar a quien te escuche,
llegar a aquel que tienes cerca,
magia de las palabras,
embrujo que se expresa en verbos,
obrero del idioma que fabrica versos.





Tiempos que fueron,
y viajaron al pasado sin retorno,
dejando la huella de su paso en el recuerdo,
como una música que llega inaprensible,
pero dulce y melodiosa en el oído.





A veces… ¡tantas veces!
quisiera hacer llegar mi voz a ese rincón en que habitas.


Hermoso y noble poema, digno. Un abrazo, suerte!!
 
Ayyy mi querido Luís, a veces, solo algunas veces respiramos esencias en el aire que nos retrotraen en el tiempo, y que nos acarician el alma por pomentos, en otras ocasiones nos llenan de congoja y la pena nos hace un nudo en la garganta que poco a poco se va disolviendo y que a veces nos deja sin respiro y no permite que cojamos el sueño, a veces..... ayyyy qué profundos, que bellísimos son estos versos, me han sobrecogido el corazón, me han encantadooooo... y es que escribes para flipar de bonito y de bien. Un millón de besos para ti, entrañable y admirado amigo, llenos de muchísimo cariño.....muááááááaacksssss....
Muchísimas gracias por la amabilidad de tus palabras. Me doy por satisfecho si te han gustado estos versos. Siempre procuro buscar temas que expresen la intimidad, el pensamientto y sentir propios, esos que casi nunca ponemos en palabras. Estoy encantado con tu visita. Recibe un beso enorme.
 
Fibras abiertas en una melancolia que desborda y va dejando como
un pacto de necesidad vivible. todo el poema lentamente edita ese
perfil de tristeza asumida y a la melodica. excelente. saludos de
luzyabsenta
Letras de melancolía intimista, siempre con un final abierto a la esperanza. Agradezco mucho tu visita a mis letras y tu gentil comentario. Un fuerte abrazo.
 
Muchísimas gracias por la amabilidad de tus palabras. Me doy por satisfecho si te han gustado estos versos. Siempre procuro buscar temas que expresen la intimidad, el pensamientto y sentir propios, esos que casi nunca ponemos en palabras. Estoy encantado con tu visita. Recibe un beso enorme.
Te haces querer amigo Luís, más besos llenos de cariño y admiración sinceros......muáááááaacksssss...
 
Letras de melancolía intimista, siempre con un final abierto a la esperanza. Agradezco mucho tu visita a mis letras y tu gentil comentario. Un fuerte abrazo.
GRacias amigo Luis por la amable respuesta a mi comentario
sobre tus versos. un saludo y queriendro apreciar mejor
tus significados melancolicos, me invito a repasarlo en lectura mas
detenida.
amablemente luzyabsenta
 
A veces… ¡tantas veces!
Cuando todo se vuelve oscuro y denso,
cuando apenas luce la luz interior
y todo se tornan sombras,
cuando el aire se abrasa dentro
y quema el pecho y lo cubre de congoja,
cuando las lágrimas pugnan por salir
y no puedes ni siquiera llorar tu propio llanto.
En esos momentos que extrañas
la mano que se acerca y te aprieta
con el calor humano,
en ese gesto que abarca
desde la amistad a la comprensión.
En el instante en que la soledad
pesa como una losa,
en que la fatiga del día a día parece derrotarte,
en el justo tiempo en que quisieras
pedir ayuda y no hay nadie cercano.
Cuando cierras los ojos a la realidad de hoy,
en un intento de recobrar tiempos idos,
ecos de otras voces que no eran la tuya.
En esos momentos en que gritarías,
pero te faltan las palabras,
no hay voz para tus ansias…





Quisieras saltar vidas, salvar abismos,
viajero que retrocede en las horas
para hallar el tiempo feliz de las risas y los juegos.
Desearías volver a ver lunas,
conjugar luceros,
caminar caminos de estrellas,
navegante de los cielos.
Poder hablar a quien te escuche,
llegar a aquel que tienes cerca,
magia de las palabras,
embrujo que se expresa en verbos,
obrero del idioma que fabrica versos.





Tiempos que fueron,
y viajaron al pasado sin retorno,
dejando la huella de su paso en el recuerdo,
como una música que llega inaprensible,
pero dulce y melodiosa en el oído.





A veces… ¡tantas veces!
quisiera hacer llegar mi voz a ese rincón en que habitas.

Las tantas veces de un quisiera plasma la evocación melancólica que resbala por el tiempo ondeante de los recuerdos. Una bella lectura que disfruto en su totalidad amigo Luis. Un saludo y gran abrazo hoy día.
 
Las tantas veces de un quisiera plasma la evocación melancólica que resbala por el tiempo ondeante de los recuerdos. Una bella lectura que disfruto en su totalidad amigo Luis. Un saludo y gran abrazo hoy día.
La vida está llena de oportunidades y de momentos. No siempre sabemos estar o somos capaces de alcanzar lo que buscamos. Surgen entonces los "a veces", donde los recuerdos navegan entre los deseos. Muchas gracias por tu presencia. Un abrazo con todo cariño.
 
A veces… ¡tantas veces!
Cuando todo se vuelve oscuro y denso,
cuando apenas luce la luz interior
y todo se tornan sombras,
cuando el aire se abrasa dentro
y quema el pecho y lo cubre de congoja,
cuando las lágrimas pugnan por salir
y no puedes ni siquiera llorar tu propio llanto.
En esos momentos que extrañas
la mano que se acerca y te aprieta
con el calor humano,
en ese gesto que abarca
desde la amistad a la comprensión.
En el instante en que la soledad
pesa como una losa,
en que la fatiga del día a día parece derrotarte,
en el justo tiempo en que quisieras
pedir ayuda y no hay nadie cercano.
Cuando cierras los ojos a la realidad de hoy,
en un intento de recobrar tiempos idos,
ecos de otras voces que no eran la tuya.
En esos momentos en que gritarías,
pero te faltan las palabras,
no hay voz para tus ansias…





Quisieras saltar vidas, salvar abismos,
viajero que retrocede en las horas
para hallar el tiempo feliz de las risas y los juegos.
Desearías volver a ver lunas,
conjugar luceros,
caminar caminos de estrellas,
navegante de los cielos.
Poder hablar a quien te escuche,
llegar a aquel que tienes cerca,
magia de las palabras,
embrujo que se expresa en verbos,
obrero del idioma que fabrica versos.





Tiempos que fueron,
y viajaron al pasado sin retorno,
dejando la huella de su paso en el recuerdo,
como una música que llega inaprensible,
pero dulce y melodiosa en el oído.





A veces… ¡tantas veces!
quisiera hacer llegar mi voz a ese rincón en que habitas.
Muy bello y realista poema en sus sentimientos de soledad y de tristeza, creo amigo Luis que transmites sentires universales. Me ha gustado mucho. Un abrazo. Paco.
 
Muy bello y realista poema en sus sentimientos de soledad y de tristeza, creo amigo Luis que transmites sentires universales. Me ha gustado mucho. Un abrazo. Paco.
Muchas gracias Paco por la amabilidad de tus palabras y por tu grata presencia. La soledad, la melancolía, son propias del ser humano quien además las puede expresar con mayor o menor acierto. Un abrazo.
 
A veces… ¡tantas veces!
Cuando todo se vuelve oscuro y denso,
cuando apenas luce la luz interior
y todo se tornan sombras,
cuando el aire se abrasa dentro
y quema el pecho y lo cubre de congoja,
cuando las lágrimas pugnan por salir
y no puedes ni siquiera llorar tu propio llanto.
En esos momentos que extrañas
la mano que se acerca y te aprieta
con el calor humano,
en ese gesto que abarca
desde la amistad a la comprensión.
En el instante en que la soledad
pesa como una losa,
en que la fatiga del día a día parece derrotarte,
en el justo tiempo en que quisieras
pedir ayuda y no hay nadie cercano.
Cuando cierras los ojos a la realidad de hoy,
en un intento de recobrar tiempos idos,
ecos de otras voces que no eran la tuya.
En esos momentos en que gritarías,
pero te faltan las palabras,
no hay voz para tus ansias…





Quisieras saltar vidas, salvar abismos,
viajero que retrocede en las horas
para hallar el tiempo feliz de las risas y los juegos.
Desearías volver a ver lunas,
conjugar luceros,
caminar caminos de estrellas,
navegante de los cielos.
Poder hablar a quien te escuche,
llegar a aquel que tienes cerca,
magia de las palabras,
embrujo que se expresa en verbos,
obrero del idioma que fabrica versos.





Tiempos que fueron,
y viajaron al pasado sin retorno,
dejando la huella de su paso en el recuerdo,
como una música que llega inaprensible,
pero dulce y melodiosa en el oído.





A veces… ¡tantas veces!
quisiera hacer llegar mi voz a ese rincón en que habitas.

"A veces… ¡tantas veces!
quisiera hacer llegar mi voz a ese rincón en que habitas."


Hay seres que están tan llenos de luz
que siguen alumbrando aunque estén apagados...
Muy bueno todo el poema, Luis,un fuerte abrazo.
 
Última edición:
A veces… ¡tantas veces!
quisiera hacer llegar mi voz a ese rincón en que habitas.

Conmueve la agonía expresada, la soledad que todo lo abarca, el azul de tus letras se torna negro azabache. Qué impotencia se siente a no llegar verdad?...
Excelente el modo en el que lo transmites.

Un gran abrazo, que llegue.

Palmira
 
"A veces… ¡tantas veces!
quisiera hacer llegar mi voz a ese rincón en que habitas."


Hay seres que están tan llenos de luz
que siguen alumbrando aunque estén apagados...
Muy bueno todo el poema, Luis,un fuerte abrazo.
Gracias Rosario por tus palabras, por tu presencia. Una presencia, la tuya, que ilumina mi rincón del Portal. Un fuerte abrazo y todo mi cariño.
 
Conmueve la agonía expresada, la soledad que todo lo abarca, el azul de tus letras se torna negro azabache. Qué impotencia se siente a no llegar verdad?...
Excelente el modo en el que lo transmites.

Un gran abrazo, que llegue.

Palmira
Muchas gracias Palmira por acercarte hasta estos versos. Versos que reflejan la impotencia y el dolor por tantas ocasiones perdidas. Soledad, a veces en medio de las multitudes, soledad que es entonces más dolorosa. Me alegra ver que has entrado en el poema y paseado por su interior. Un fuerte abrazo
 

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