Yo he encontrado lo que más quería.
La energía fría, del interior del átomo.
Que era indivisible, pero en física cuántica,
por increíble que parezca, hay objetos mínimos,
¿ Inservibles ? Que me llevan al ático.
En este edificio, puedo sumergirme...
Puedo ir a las profundidades.
Y así, como arquitecto benevolente,
conozco las cosquillas de cada raza.