charlie ía
tru váyolens
lo que alguna vez
fue sangre
vuelva a la corriente siempre.
bajo el aguacero, las costras endurecidas sobre el adoquín
arrastradas
a través de la cuneta, más allá de la caricia de la noche.
más allá de la línea que separa
a la fidelidad del azul, como un borracho desnudo
intentando descifrar la lluvia
al lanzar su botella
contra el pavimento.
vos, a la altura del relámpago
como una rebelión
a que el empresariado apoye desinteresadamente
la causa revolucionaria.
vos, a la altura de las flores arrasadas
te convertís en la línea que separa a los hombres
de los dioses.
presas de nuestras palabras absurdas
apilándose
una sobre la otra,
me abrís los ojos
a la dorada ignorancia de la noche.
fue sangre
vuelva a la corriente siempre.
bajo el aguacero, las costras endurecidas sobre el adoquín
arrastradas
a través de la cuneta, más allá de la caricia de la noche.
más allá de la línea que separa
a la fidelidad del azul, como un borracho desnudo
intentando descifrar la lluvia
al lanzar su botella
contra el pavimento.
vos, a la altura del relámpago
estás esperando a la fortuna,
a que el empresariado apoye desinteresadamente
la causa revolucionaria.
vos, a la altura de las flores arrasadas
te convertís en la línea que separa a los hombres
de los dioses.
presas de nuestras palabras absurdas
apilándose
una sobre la otra,
me abrís los ojos
a la dorada ignorancia de la noche.