claudiorbatisti
claudiorbatisti
Apenas se percibe aquella estrella
se desvanece lenta nuestra Luna,
y una cotorra vil e inoportuna
picotea la fruta de grosella.
Se sostiene en las ramas de la planta,
gorjeo que detesto y a ella encanta.
Hoy de mañana salgo de la cama
con la idea de verla cerca mío,
la cotorra callada no hace pío
abre sus alas, vuela de la rama.
- Tonta le dije - quiero tu consejo;-
y le tiro migajas de pan viejo.
- Me dice la cotorra, - no soy Paula,
fe no te tengo, porque desconfío;
ya se que elucubraste un desvarío
mantenerme encerrada adentro en jaula.
- Pero no soy poeta ni tu guía,
que quiera detener tu algarabía.
-Hace mucho molesta cuando grita!
Veo que todo pájaro hace esto
canta... todos los días - ¡Que molesto!,-
te gusta hacer tu parte cotorrita.
¡Sin duda no comprendo nada dicho
que sale del gorjeo de ese bicho!
Nueve veces de diez es un adiós
que conquista y consuela toda el alma
no por nada cantar nos trae calma
como un himno a la luna o un salmo a Dios.
Pero no tomará la decisión
hasta no pasar su gran indigestión.
Claudio Batisti
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