Ricardo Alvarez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi fiel espejo es manantial que rebalsa,
pedregosa lija, frote transparente de aguas,
se hace quieto lago de insoslayable profundidad,
recuerdo festivo de cisnes flotando
libres en un estanque sin murallas.
En mitad de la noche un suspiro se instala,
leve esfinge desnuda el reflejo de tu silueta
domina el cuarto. Ebrio colibrí romántico
son tus alas el batir de mis manos,
Licencia bermeja de hinchados besos,
son tus labios la cicatriz resquebrajada
que bogan mi carne navegando.
Alta marca de mareas verdes, oleaje sonámbulo,
condéname a vagar el inusual círculo estrafalario
de opimos frutales madurando en tus labios de primavera.
pedregosa lija, frote transparente de aguas,
se hace quieto lago de insoslayable profundidad,
recuerdo festivo de cisnes flotando
libres en un estanque sin murallas.
En mitad de la noche un suspiro se instala,
leve esfinge desnuda el reflejo de tu silueta
domina el cuarto. Ebrio colibrí romántico
son tus alas el batir de mis manos,
Licencia bermeja de hinchados besos,
son tus labios la cicatriz resquebrajada
que bogan mi carne navegando.
Alta marca de mareas verdes, oleaje sonámbulo,
condéname a vagar el inusual círculo estrafalario
de opimos frutales madurando en tus labios de primavera.