Desde que tú no estás, el cielo se me cae
como notas que se sueltan de una partitura,
como notas que me avisan de un peligro.
Pero ésta realidad que me pretende
no puede percibirse por completo.
Igual que un idioma nuevo no puede abarcar
la boca de un mudo,
y éste, aunque lo intente,
nunca llega a pronunciar las palabras,
y en su boca mueren antes de nacer, sin alzar el vuelo;
y en su boca mueren las palabras sin salir de ella,
y van goteándole hacia dentro hasta formársele un mar,
un mar naufragado de ilusiones,
donde la esperanza se consume a si misma.
como notas que se sueltan de una partitura,
como notas que me avisan de un peligro.
Pero ésta realidad que me pretende
no puede percibirse por completo.
Igual que un idioma nuevo no puede abarcar
la boca de un mudo,
y éste, aunque lo intente,
nunca llega a pronunciar las palabras,
y en su boca mueren antes de nacer, sin alzar el vuelo;
y en su boca mueren las palabras sin salir de ella,
y van goteándole hacia dentro hasta formársele un mar,
un mar naufragado de ilusiones,
donde la esperanza se consume a si misma.