Mickey_Mouse
Poeta adicto al portal
Arpegios son las notas que yo quiero,
más dulces que el dinero
que lleguen hasta el alma
como voces al alba
que trina el ruiseñor.
Arpegios hondos en la tarde malva
como quejas de amor.
No la comedia de intrusos
que rapean en la acera
y se quiebran la cadera
como poetas obtusos.
Detesto el canto de ilusos
que sostiene el candelero.
Arpegios son las notas que yo quiero,
más dulces que el dinero
que lleguen hasta el alma
como voces al alba
que trina el ruiseñor.
Arpegios hondos en la tarde malva
como quejas de amor.
La costumbre expira en breve
aunque sorprenda al momento
como clarín en el viento
que muda en himno la plebe.
Mi lira solo se atreve
al sonido placentero.
Arpegios son las notas que yo quiero,
más dulces que el dinero
que lleguen hasta el alma
como voces al alba
que trina el ruiseñor.
Arpegios hondos en la tarde malva
como quejas de amor
No los castillos de arena
que halan galernas feroces
y languidecen veloces
como las almas en pena.
No sufriré la verbena
si los silencios venero.
Arpegios son las notas que yo quiero,
más dulces que el dinero
que lleguen hasta el alma
como voces al alba
que trina el ruiseñor.
Arpegios hondos en la tarde malva
como quejas de amor.
Mouse
más dulces que el dinero
que lleguen hasta el alma
como voces al alba
que trina el ruiseñor.
Arpegios hondos en la tarde malva
como quejas de amor.
No la comedia de intrusos
que rapean en la acera
y se quiebran la cadera
como poetas obtusos.
Detesto el canto de ilusos
que sostiene el candelero.
Arpegios son las notas que yo quiero,
más dulces que el dinero
que lleguen hasta el alma
como voces al alba
que trina el ruiseñor.
Arpegios hondos en la tarde malva
como quejas de amor.
La costumbre expira en breve
aunque sorprenda al momento
como clarín en el viento
que muda en himno la plebe.
Mi lira solo se atreve
al sonido placentero.
Arpegios son las notas que yo quiero,
más dulces que el dinero
que lleguen hasta el alma
como voces al alba
que trina el ruiseñor.
Arpegios hondos en la tarde malva
como quejas de amor
No los castillos de arena
que halan galernas feroces
y languidecen veloces
como las almas en pena.
No sufriré la verbena
si los silencios venero.
Arpegios son las notas que yo quiero,
más dulces que el dinero
que lleguen hasta el alma
como voces al alba
que trina el ruiseñor.
Arpegios hondos en la tarde malva
como quejas de amor.
Mouse
