Aldonza Lorenzo
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Y quién lo sabía?
¿Quién sabía que desaparecerías?
¿Quién sabía que el tiempo se pararía?
¿Quién sabia que tus ojos no tendrían vida?
¿Y tus manos que antes escribían?
Amor mío,
Estabas frío.
Te habías ido.
En mis mañanas,
no estabas.
Ni a las noches.
No estabas.
Ya no estabas.
Los relojes se detuvieron en aquél instante
en aquél momento
Me vestí de negro
Siempre te gustó ésa maldita ausencia de color
Yo era el color
Yo era tu color
Me vestías y alimentabas a palabras.
Guardé tu sonrisa preferida en un cajón
Recogí tu nombre y apellidos completos
Tus escritos
Tus premios
Todo plegado y a buen recaudo.
Ahora eras un legado peinado y perfumado.
Tu musa salió al balcón y se tiró.
Aquella musa que abrigaba tus versos
Murió
Aquella que acariciabas y mirabas embelesado
Aquella que era tu motor
tu medicina
tu melancolía
tus quebraderos de cabeza
tu pasión contenida
Aquella
Tu último amor
Te la llevaste
Un latido
Se fue contigo
No lo consiguió
Lo siento buen amigo
-Aldonza,
¿Saltaste?
Ella era tu poesía
¿Porqué y para qué seguir viva?
¿Tú podrías?
Tú
el gran poeta
Tampoco podrías.
Empatía poeta
Empatía.
¿Volverías a dar cuerda al reloj?
¿Volverías sobre tus pasos?
¿Podrías seguir paseando y respirando?
Nací el día que salté
Tengo cinco años y tres dias
Me crecieron alas
Todavía no sé usarlas
Apenas vuelo
Me estrello.
Mi refugio es la poesia
Mi mundo está hecho de letras
En un clik
Pasé de musa a poeta
¿Qué se siente al otro lado?
Perdóname
Nunca fuiste bello,
Pero ahora eres mi muso hecho y derecho.
¡Eh¡
¡Tío bueno!
¡Estírate!
¡Camina!
¡Ponte guapo!
¡Ese culito respingado!
Poeta
Tú eres poesía en mi vida.
¿Qué te parece?
He nacido.
Quiero teta.
Y ahora,
Hagámos poesia.
Buenos días
¿Quién sabía que desaparecerías?
¿Quién sabía que el tiempo se pararía?
¿Quién sabia que tus ojos no tendrían vida?
¿Y tus manos que antes escribían?
Amor mío,
Estabas frío.
Te habías ido.
En mis mañanas,
no estabas.
Ni a las noches.
No estabas.
Ya no estabas.
Los relojes se detuvieron en aquél instante
en aquél momento
Me vestí de negro
Siempre te gustó ésa maldita ausencia de color
Yo era el color
Yo era tu color
Me vestías y alimentabas a palabras.
Guardé tu sonrisa preferida en un cajón
Recogí tu nombre y apellidos completos
Tus escritos
Tus premios
Todo plegado y a buen recaudo.
Ahora eras un legado peinado y perfumado.
Tu musa salió al balcón y se tiró.
Aquella musa que abrigaba tus versos
Murió
Aquella que acariciabas y mirabas embelesado
Aquella que era tu motor
tu medicina
tu melancolía
tus quebraderos de cabeza
tu pasión contenida
Aquella
Tu último amor
Te la llevaste
Un latido
Se fue contigo
No lo consiguió
Lo siento buen amigo
-Aldonza,
¿Saltaste?
Ella era tu poesía
¿Porqué y para qué seguir viva?
¿Tú podrías?
Tú
el gran poeta
Tampoco podrías.
Empatía poeta
Empatía.
¿Volverías a dar cuerda al reloj?
¿Volverías sobre tus pasos?
¿Podrías seguir paseando y respirando?
Nací el día que salté
Tengo cinco años y tres dias
Me crecieron alas
Todavía no sé usarlas
Apenas vuelo
Me estrello.
Mi refugio es la poesia
Mi mundo está hecho de letras
En un clik
Pasé de musa a poeta
¿Qué se siente al otro lado?
Perdóname
Nunca fuiste bello,
Pero ahora eres mi muso hecho y derecho.
¡Eh¡
¡Tío bueno!
¡Estírate!
¡Camina!
¡Ponte guapo!
¡Ese culito respingado!
Poeta
Tú eres poesía en mi vida.
¿Qué te parece?
He nacido.
Quiero teta.
Y ahora,
Hagámos poesia.
Buenos días
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