Francisco Ruzafa .
Poeta asiduo al portal
Un jinete camina delante
de su caballo.
Su Winchester está callado.
Medio oxidado por el mal tiempo.
Su sombrero negro,
le sigue como un buitre sin dientes.
Hoy se detuvo en un Salón.
Encontró un camino
hacia una mina de oro.
Y se hizo minero.
Para dejar su fortuna
en whisky y lencerías.
Un día una flecha india
detuvo su trajinar.
Le dieron la opción
de ser uno de ellos,
por su valentía
después de la tercera flecha.
Se enamoro de una india.
Las plumas pronto comenzaron
a cubrir su peinado así como los arañazos
de osos y pumas.
De ellos se sentían orgullosos los indios.
Tuvo varios hijos a los que enseñó
las dos culturas.
Lo llaman oso blanco.
Ella Zulma
lo quiere con locura
porque es distinto,
porque es él.
El, la quiere por su sencillez,
por todo
lo que le ha dado.
Una vida nueva.
un sueño que comienza
cada mañana.
Que continua cada noche
y vuela como una estrella Polar.
Siempre firme.
Norte de un valiente más.
de su caballo.
Su Winchester está callado.
Medio oxidado por el mal tiempo.
Su sombrero negro,
le sigue como un buitre sin dientes.
Hoy se detuvo en un Salón.
Encontró un camino
hacia una mina de oro.
Y se hizo minero.
Para dejar su fortuna
en whisky y lencerías.
Un día una flecha india
detuvo su trajinar.
Le dieron la opción
de ser uno de ellos,
por su valentía
después de la tercera flecha.
Se enamoro de una india.
Las plumas pronto comenzaron
a cubrir su peinado así como los arañazos
de osos y pumas.
De ellos se sentían orgullosos los indios.
Tuvo varios hijos a los que enseñó
las dos culturas.
Lo llaman oso blanco.
Ella Zulma
lo quiere con locura
porque es distinto,
porque es él.
El, la quiere por su sencillez,
por todo
lo que le ha dado.
Una vida nueva.
un sueño que comienza
cada mañana.
Que continua cada noche
y vuela como una estrella Polar.
Siempre firme.
Norte de un valiente más.