Andreas
Poeta adicto al portal
Plegaria
Falto, cayó de rodillas
ante el santuario abatido,
lágrimas iban brotando
de sus luceros sombríos.
Entretejidos sus dedos
trémulos de amor rendidos,
acompasados rimaban
entre lamentos umbríos.
Vagaban por aquel claustro
y también por los pasillos,
los gemidos del doliente:
fontana de cano río.
La Virgen y Jesucristo
ante aquel noble sumiso,
emanaban en la iglesia
bendiciones al prodigio.
Bóveda que cobijaba
a tan hediondo mendigo,
tapado de gris harapo,
cubierto de desperdicio.
Se remontó su semblante
de exterior entumecido,
y por obra de milagro
reflejó su rostro brillo.
Musitaba escasas frases
entregado a lo divino,
que pintaba en esperanza
el dolor en sí cautivo.
01/17
Andrea.
Reservados todos los derechos de autor.
Falto, cayó de rodillas
ante el santuario abatido,
lágrimas iban brotando
de sus luceros sombríos.
Entretejidos sus dedos
trémulos de amor rendidos,
acompasados rimaban
entre lamentos umbríos.
Vagaban por aquel claustro
y también por los pasillos,
los gemidos del doliente:
fontana de cano río.
La Virgen y Jesucristo
ante aquel noble sumiso,
emanaban en la iglesia
bendiciones al prodigio.
Bóveda que cobijaba
a tan hediondo mendigo,
tapado de gris harapo,
cubierto de desperdicio.
Se remontó su semblante
de exterior entumecido,
y por obra de milagro
reflejó su rostro brillo.
Musitaba escasas frases
entregado a lo divino,
que pintaba en esperanza
el dolor en sí cautivo.
01/17
Andrea.
Reservados todos los derechos de autor.