Mujer Morena
Poeta asiduo al portal
No me despiertes cuando sueñe,
a menos que sea para envolver
mis ramas con tus hojas
y vestirme de otoño silvestre;
cuando quieras
beber de mis flores el néctar,
cuando llegues
con la malicia disfrazada de tregua,
cíñete a mi corteza,
hasta confundir nuestras sombras.
Aparece con la oferta
deambulando entre un abrazo y un arrullo
que diezme la cordura que me queda,
trae el beso de apariencia mansa,
con su honda raíz
que devora mi luz y la contagia.
Dame la vida con tu savia
sin demora, fusiona tus latidos con los míos
y seamos todo lo que los astros quisieran
y no pueden ser.