Lírico.
Exp..
Sin palabras
Jamás me ha dirigido
palabra alguna.
No puedo convencerle
para que me dé coba.
Sabe perfectamente
quién soy, qué es lo que quiero
cuando la luz del mundo
se reencuentra conmigo.
Muestra siempre un talante
insobornable;
no hay forma de embaucarle
por mucho que imagine,
que me fabrique
otro yo que no soy;
otras identidades
para mentirle al tiempo
tan inflexible.
He de reconocer
que por lo menos,
no habrá de ser un falso
reflejo de mi carne
en deterioro:
este espejo me dice que ya he sido
hasta no ser ya más
como me pienso.
Jamás me ha dirigido
palabra alguna.
No puedo convencerle
para que me dé coba.
Sabe perfectamente
quién soy, qué es lo que quiero
cuando la luz del mundo
se reencuentra conmigo.
Muestra siempre un talante
insobornable;
no hay forma de embaucarle
por mucho que imagine,
que me fabrique
otro yo que no soy;
otras identidades
para mentirle al tiempo
tan inflexible.
He de reconocer
que por lo menos,
no habrá de ser un falso
reflejo de mi carne
en deterioro:
este espejo me dice que ya he sido
hasta no ser ya más
como me pienso.
Última edición: