alejandro guardiola
Poeta adicto al portal
La peseta, esa hermosa flor dorada
redondita y doradita
se fue una tarde a hacer puñetas
por un euro suplicante que llegaba
Pobrecitos jornaleros indefensos
se acabó el vivir sin agonías
se triplicaron los precios muy seguros
y nos dimos de bruces al instante
Y aún nos dicen los ladinos
que la vida no ha subido demasiado
pues recuerdo hace años una cena
con trescientas pesetas nos sobraba
Ahora son unos diez euros como mínimo
que son más de 1600 las pesetas
creo que no hay mucha diferencia
si contemplo el cambio con el bolsillo lleno
redondita y doradita
se fue una tarde a hacer puñetas
por un euro suplicante que llegaba
Pobrecitos jornaleros indefensos
se acabó el vivir sin agonías
se triplicaron los precios muy seguros
y nos dimos de bruces al instante
Y aún nos dicen los ladinos
que la vida no ha subido demasiado
pues recuerdo hace años una cena
con trescientas pesetas nos sobraba
Ahora son unos diez euros como mínimo
que son más de 1600 las pesetas
creo que no hay mucha diferencia
si contemplo el cambio con el bolsillo lleno