Silence in dark
Si todos comprendieran al genio todos lo serían
Las esperanzas siempre auspician servidumbres
Tentadas al abstracto aroma de la incertidumbre
Así nace desdichado y muere el hombre
Esclavizado en la promesa de su cumbre.
Si la emoción es un recuerdo del futuro
Y la memoria se sostiene en paroxismos
Me condeno hacia un Alzheimer de alegrías
Y al sobreconocimiento de lo funesto.
No compares mi dominio del martirio frente a tu metafísica de azucarillo,
Con versos vacuos para un público puberto
Y frases al alcance intelectual de cualquier niño.
Pueden llorar hasta fundar un nuevo océano,
Pueden patalear, tirarse de los pelos...
Admitirme filósofo del milenio
O pueden demostrar que son idiotas
Negando que soy un genio.
A veces me siento frío y sin corazón
Al arrojar obras de arte a merced de la incomprensión.
Mientras la masa las masacra lo contemplo
Con la sucia mirada de un asesino indirecto.
Trituradores de basura con los ojos de la plebe
Incapaces de saborear lirismos tan sutiles...
Y aunque tuviesen bocas para lo sublime
De nada sirve un paladar para el que engulle.
Soy un escritor execrado, un impio y límpido compositor de lo profano
Odiado por cristianos por motivos que aún no sé
Su dedo acusatorio me injuria de matadioses.
Agradezco los galones que me brinda su rabia despectiva hacia mi cualidad inmunda,
Mas su torpeza proyecta un reflejo inverso
Que recalca la potencia destructiva de mis versos.
Podría concluir con todo y volarme los sesos
O tal vez podría masturbarme hasta el exceso
Pero una lucidez me sacude por dentro
Y me hace ver que soy el único capaz de hacerlo.
Siento de veras transmitir lo que acontece
Pero la muchedumbre es mediocre a la par que imbécil
Probablemente no se salve ni el lector
que tras esta frase asiente sintiéndose diferente.
La historia habla por sí sola,
Su expresión demoledora no admite el más mínimo ápice de duda,
Dado que “librepensador” es opuesto de “masa”
Todo triunfo de genio en sociedad es una farsa.
Por eso el peor filósofo es el más venerado,
Impera el juicio desquiciado de la población.
Decir que Nietzsche fue desconocido es complicado
Viendo ese culto ebrio y esnob rendido a Platón.
El primero deificado a niveles intransmisibles
Murió siendo un don nadie hasta que lo propulsó Hitler.
A ver si aprenden que toda fama es mentira
Y el fenómeno fan la miga de una fila de hormigas.
Todo es psicología, instinto gregario
Les falta leer más, víctimas del engaño
Por eso rio a la duda del inocente que pregunta porque no se le hace justicia a mi arte....
Yo te lo explico, de maestro a discípulo,
Mejor dicho ya lo hice, versos atrás queda explícito.
También me frustro pero amigo, da lo mismo
Mientras quede en pie un reducto que entienda algún silogismo.
Tampoco se puede aspirar a la cumbre con obras que no llega a comprender la muchedumbre.
Tentadas al abstracto aroma de la incertidumbre
Así nace desdichado y muere el hombre
Esclavizado en la promesa de su cumbre.
Si la emoción es un recuerdo del futuro
Y la memoria se sostiene en paroxismos
Me condeno hacia un Alzheimer de alegrías
Y al sobreconocimiento de lo funesto.
No compares mi dominio del martirio frente a tu metafísica de azucarillo,
Con versos vacuos para un público puberto
Y frases al alcance intelectual de cualquier niño.
Pueden llorar hasta fundar un nuevo océano,
Pueden patalear, tirarse de los pelos...
Admitirme filósofo del milenio
O pueden demostrar que son idiotas
Negando que soy un genio.
A veces me siento frío y sin corazón
Al arrojar obras de arte a merced de la incomprensión.
Mientras la masa las masacra lo contemplo
Con la sucia mirada de un asesino indirecto.
Trituradores de basura con los ojos de la plebe
Incapaces de saborear lirismos tan sutiles...
Y aunque tuviesen bocas para lo sublime
De nada sirve un paladar para el que engulle.
Soy un escritor execrado, un impio y límpido compositor de lo profano
Odiado por cristianos por motivos que aún no sé
Su dedo acusatorio me injuria de matadioses.
Agradezco los galones que me brinda su rabia despectiva hacia mi cualidad inmunda,
Mas su torpeza proyecta un reflejo inverso
Que recalca la potencia destructiva de mis versos.
Podría concluir con todo y volarme los sesos
O tal vez podría masturbarme hasta el exceso
Pero una lucidez me sacude por dentro
Y me hace ver que soy el único capaz de hacerlo.
Siento de veras transmitir lo que acontece
Pero la muchedumbre es mediocre a la par que imbécil
Probablemente no se salve ni el lector
que tras esta frase asiente sintiéndose diferente.
La historia habla por sí sola,
Su expresión demoledora no admite el más mínimo ápice de duda,
Dado que “librepensador” es opuesto de “masa”
Todo triunfo de genio en sociedad es una farsa.
Por eso el peor filósofo es el más venerado,
Impera el juicio desquiciado de la población.
Decir que Nietzsche fue desconocido es complicado
Viendo ese culto ebrio y esnob rendido a Platón.
El primero deificado a niveles intransmisibles
Murió siendo un don nadie hasta que lo propulsó Hitler.
A ver si aprenden que toda fama es mentira
Y el fenómeno fan la miga de una fila de hormigas.
Todo es psicología, instinto gregario
Les falta leer más, víctimas del engaño
Por eso rio a la duda del inocente que pregunta porque no se le hace justicia a mi arte....
Yo te lo explico, de maestro a discípulo,
Mejor dicho ya lo hice, versos atrás queda explícito.
También me frustro pero amigo, da lo mismo
Mientras quede en pie un reducto que entienda algún silogismo.
Tampoco se puede aspirar a la cumbre con obras que no llega a comprender la muchedumbre.