G
Gustavo Cervantes
Invitado
El tiempo es como un ave negra,
que se lleva lo bueno que tenemos,
dejandonos avivir solo de nostalgias.
Conjuros y amarres no detienen el destino...
Será mejor abandonarse en el viento,
decirle adios y recomenzar otro tiempo,
con otra cicatriz, con una herida nueva,
con otra alegría o con otra tristeza.
Última edición por un moderador: