BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay noches de cara de culo de vaso
de planchas hirviendo en el azote del aire
de necedades auto impuestas para salir del paso
de convicciones abocadas a su más lindo fracaso.
Hay noches de perros rabiosos
de abortos en la inteligencia,
de casas destruidas y de ruinas insoportables.
Hay noches de esas que si te las encuentras
les dices no y buenas noches.
Hay noches que son como persianas
siempre cerradas y con el viento y la escarcha
formando arrecifes de arena y de hielo
en el alféizar.
Hay noches perdidas que suenan a despedida
siempre tan eterna y tan melancólica
suena la noche.
©
de planchas hirviendo en el azote del aire
de necedades auto impuestas para salir del paso
de convicciones abocadas a su más lindo fracaso.
Hay noches de perros rabiosos
de abortos en la inteligencia,
de casas destruidas y de ruinas insoportables.
Hay noches de esas que si te las encuentras
les dices no y buenas noches.
Hay noches que son como persianas
siempre cerradas y con el viento y la escarcha
formando arrecifes de arena y de hielo
en el alféizar.
Hay noches perdidas que suenan a despedida
siempre tan eterna y tan melancólica
suena la noche.
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