José Ignacio Ayuso Diez
Epicuro y la ataraxia, sin miedos ...
Emerges.
Emerges como la flor de la amapola.
Desnuda.
Emerges…
envuelta en silueta de lujuria.
Entre lienzos inertes, sin pintura.
Emerges
sumida en la zozobra,
con un despertar lleno de dudas.
Emerges…
y entre tus manos, tus desvelos,
que cubren los cabellos arruinados
de una noche forzada a la aventura.
Emerges…
atormentada. Te fustiga ese delirio
forjado entre lo opaco y lo divino.
Emerges…
y te da vueltas la cabeza,
no acostumbras a beber tan buen vino.
Él,
se ha ido, no sabes su nombre,
ni su destino.
Es posible que de un sueño se tratara.
Mañana llegará tu marido,
no hace falta que le cuentes los detalles
de esta noche entre sábanas de lino.
Solo cambia las sábanas. Pon otras sin lino.
Y ofrécele una copa de tú botella,
de esa que tienes… con tan buen vino.
José Ignacio Ayuso