Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
No concluye la cálida belleza
si al borde del estanque le ha nevado.
Va arreciando el invierno con presteza
y me escribe un poema en mi tejado.
El turno pasará con su grandeza
cuando la lluvia al monte ha empapado.
Se impone al horizonte con fiereza
y al otoño su tiempo ha reclamado.
Campeando en la sierra las nevadas
su aséptica blancura la embellece
tiritando desnudas las laderas.
Va dejando las aguas casi heladas
y al cristalino arroyo lo adormece
cuando atrapa el invierno sus riveras.
si al borde del estanque le ha nevado.
Va arreciando el invierno con presteza
y me escribe un poema en mi tejado.
El turno pasará con su grandeza
cuando la lluvia al monte ha empapado.
Se impone al horizonte con fiereza
y al otoño su tiempo ha reclamado.
Campeando en la sierra las nevadas
su aséptica blancura la embellece
tiritando desnudas las laderas.
Va dejando las aguas casi heladas
y al cristalino arroyo lo adormece
cuando atrapa el invierno sus riveras.
Carmen Pacheco
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