Eban Fems Cid
Poeta fiel al portal
La gravedad de su alma doblo la luz de mis ojos
¿Acaso no viste la gravedad de la situación?
Estoy atrapado aun en la órbita que describía
alrededor de la música de sus hermosos labios
pensando las cosas que miraba en sus risos
el magnetismo de su cuerpo, de sus sonrisas.
La Gravedad nunca fue amiga, no pude ser
un cometa estacionado en la atmosfera de su respiración
satélite que girara sobre su cielo agitando sus mares,
al menos el vació de alquitrán que le rodeara,
pero la gravedad me hizo chocar contra el suelo,
solo me hizo caer y estrellarme sobre mis rodillas.
Gravedad te maldigo desde esta noche infinita
no dejas que salgan despedidos sus recuerdos
los atas todos a la superficie de mi corazón
siguen en el vació entre los átomos de todo lo que soy
¿acaso siempre fuiste mi enemiga gravedad?
¿Que tan grave puede ser?