Ángeles caídos

kalkbadan

Poeta que considera el portal su segunda casa

ÁNGELES CAÍDOS


Y el Fred Astaire borracho
la elevó por el aire
en un movimiento sorprendente,
pero, como era previsible, algo falló
y su compañera terminó rota
entre las banquetas de la barra,
con aquellos labios rojos de payaso
y su rímel de mimo
brillando en la palidez de su rostro en paz.
Su compañero, al intentar levantarla,
giró sobre sí mismo
cayendo sobre aquella María de Miguel Ángel.
Y ahí quedaron los dos abrazados
sobre un manto de serrín y huesos de aceituna.


¿Recuerdas, querida, cuando fuimos
algo más que dos jodidos borrachos?,
¿cuando nunca anochecía
porque todo siempre empezaba de nuevo?
Fuimos la maravilla de dos ángeles caídos
en un feliz empacho de manzanas reineta.
Pero qué más da, ya todo aquello pasó.
Anda, levantémonos, cariño...
Sube la música, Mario,
y sírvenos unos tequilas, hasta arriba,
que aún nos quedan unas pocas vidas más
y las queremos bailar
de una puta vez.


Kalkbadan
En Madrid, a 4 de enero de 2019

 
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ÁNGELES CAÍDOS

Y el Fred Astaire borracho
la elevó por el aire
en un movimiento sorprendente,
pero, como era previsible, algo falló
y su compañera terminó rota
entre las banquetas de la barra,
con aquellos labios rojos de payaso
y su rímel de mimo
brillando en la palidez de su mueca en paz.
Su compañero, al intentar levantarla,
giró, como era previsible, sobre sí mismo
cayendo sobre aquella María de Miguel Ángel.
Y ahí se quedaron los dos abrazados
sobre un manto de serrín y huesos de aceituna.


¿Recuerdas, querida, cuando fuimos
algo más que dos jodidos borrachos?,
¿cuando nunca anochecía
porque todo siempre empezaba de nuevo?
Fuimos la maravilla de dos ángeles caídos
en un feliz empacho de manzanas reineta.
Pero qué más da, ya todo aquello pasó.
Anda, levantémonos, cariño...
Sube la música, Mario,
y sírvenos unos tequilas, hasta arriba,
que nos quedan unas pocas vidas más
y las queremos consumir
de una puta vez.


Kalkbadan
En Madrid, a 4 de enero de 2019
Qué hermoso es bailar al ritmo de la vida y sin embargo
somos marionetas con los días contados...
No me hagas ni puñetero caso, Andreas,
no es más que un pensamiento en alto
de un viernes sin más...
A ver si Mario nota mi presencia
y me pone un tequila.
Muy bueno, compi, ya volveré...
Un abrazo
 
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Qué hermoso es bailar al ritmo de la vida y sin embargo
somos marionetas con los días contados...
No me hagas ni puñetero caso, Andreas,
no es más que un pensamiento en alto
de un viernes sin más...
A ver si Mario nota mi presencia
y me pone un tequila.
Muy bueno, compi, ya volveré...
Un abrazo
¡Querida Rosario! ¿Qué tal esa entrada de año?
A veces me pregunto por qué resulta tan poderosa la belleza que se esconde en la proverbial torpeza del ser humano. Quizá por ser aquella de un patetismo universal en el que nos sentimos profundamente reflejados. Es hermoso ese baile mientras uno sea capaz de hacer que brille. Peligrosa la etapa en la que uno se deja llevar, transustanciándose en los pétalos secos que cubren ese corazón tierno y jugoso de alcachofa que fuimos algún día.
Me alegra mucho tu paso, amiga, ya lo sabes.
¡Baile y tequila, compi!, que la primavera llega en nada.
Un abrazo enorme.
 
ÁNGELES CAÍDOS

Y el Fred Astaire borracho
la elevó por el aire
en un movimiento sorprendente,
pero, como era previsible, algo falló
y su compañera terminó rota
entre las banquetas de la barra,
con aquellos labios rojos de payaso
y su rímel de mimo
brillando en la palidez de su rostro en paz.
Su compañero, al intentar levantarla,
giró sobre sí mismo
cayendo sobre aquella María de Miguel Ángel.
Y ahí quedaron los dos abrazados
sobre un manto de serrín y huesos de aceituna.


¿Recuerdas, querida, cuando fuimos
algo más que dos jodidos borrachos?,
¿cuando nunca anochecía
porque todo siempre empezaba de nuevo?
Fuimos la maravilla de dos ángeles caídos
en un feliz empacho de manzanas reineta.
Pero qué más da, ya todo aquello pasó.
Anda, levantémonos, cariño...
Sube la música, Mario,
y sírvenos unos tequilas, hasta arriba,
que nos quedan unas pocas vidas más
y las queremos consumir
de una puta vez.


Kalkbadan
En Madrid, a 4 de enero de 2019

Cuando el pedo ya es muy grande, mejor quedarse en la barra bebiendo.
Cuando la vejez ya es muy avanzada, también.
Algo bien debiera hacerse.
Un gusto!
Saludos!
 
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