Amadís
Poeta fiel al Portal
¡Nuestro amor rescata!
Hombre tan triste como yo ninguno,
que por la ausencia que me das te bramo,
te busco, te persigo y te reclamo,
pues de los besos tuyos ando ayuno.
Mi dolor sin tener consuelo alguno
llagas que, como cánido, me lamo,
y por tu desamor al cielo clamo
insufrible rigor que en mi alma acuno.
Al cargar sobre mí tan duras penas:
el corazón lo tengo de hojalata,
la sangre se hizo escarcha ya en mis venas.
¡Acaba mi agonía y desbarata
rompiendo, amada mía, las cadenas,
y, de este infierno, nuestro amor rescata!
Hombre tan triste como yo ninguno,
que por la ausencia que me das te bramo,
te busco, te persigo y te reclamo,
pues de los besos tuyos ando ayuno.
Mi dolor sin tener consuelo alguno
llagas que, como cánido, me lamo,
y por tu desamor al cielo clamo
insufrible rigor que en mi alma acuno.
Al cargar sobre mí tan duras penas:
el corazón lo tengo de hojalata,
la sangre se hizo escarcha ya en mis venas.
¡Acaba mi agonía y desbarata
rompiendo, amada mía, las cadenas,
y, de este infierno, nuestro amor rescata!
Archivos adjuntos
Última edición: