Mi alma se inquieta,
se enturbian mis pensamiento
en la larga noche.
El día, con su luz naranja,
corta los pensamientos
sumergiéndome
en sensaciones placenteras.
Con la aurora
hoy se derrama suave
la nieve del Zalama.
Mis ojos se llenan
de un amanecer cálido
inyectándome vida
entre los cristales de mi cuarto.
Tu
como en todas las alboradas,
descansas a un lado
con la paz en tus brazos,
rodeándome con la respiración.
Cruzó la luz
por toda la casa
cubriéndonos blanca
como una sabana,
y Morfeo se sentó en la cabecera
forcejeando con Eros.
Ambos se hicieron dueños
de rato en rato
de las horas en nuestro cuarto.
se enturbian mis pensamiento
en la larga noche.
El día, con su luz naranja,
corta los pensamientos
sumergiéndome
en sensaciones placenteras.
Con la aurora
hoy se derrama suave
la nieve del Zalama.
Mis ojos se llenan
de un amanecer cálido
inyectándome vida
entre los cristales de mi cuarto.
Tu
como en todas las alboradas,
descansas a un lado
con la paz en tus brazos,
rodeándome con la respiración.
Cruzó la luz
por toda la casa
cubriéndonos blanca
como una sabana,
y Morfeo se sentó en la cabecera
forcejeando con Eros.
Ambos se hicieron dueños
de rato en rato
de las horas en nuestro cuarto.