Nommo
Poeta veterano en el portal
Todo sigue siendo como antaño.
La dama del armiño,
que lo guarda, como oro en paño.
La canguro con el niño,
o la vieja friendo huevos,
de Velázquez.
San Ignacio de Loyola,
convirtiéndose al Evangelio.
No se sabe si finalmente,
alcanzaría la Gloria.
La meta es la búsqueda, entonces.
Una elevación permanente.
No consiste, pues, nuestra evolución,
en posicionarnos en un estado de Gracia.
Ya que la honradez aúna
derechos y deberes.
Actividades, tareas y labores.
Y un cáliz de sangre, sudor y lágrimas,
compuesto merced a la unión de agua del Mar,
y agua del río, junto con diversas sales.
Todo ello, imantado, a través de
una bobina bifilar de Tesla,
toda enrollada alrededor del tarro.
Hacemos que gire, el agua, y forme la figura
de un vórtice energético.
Y con ese mejunje, podremos nutrirnos,
y también, lavar nuestros ojos.
Por una mirada, un mundo.
Por una sonrisa, un cielo.
Por un beso, ¡ Yo no sé qué te diera, por un beso ! *
( * ) = Gustavo-Adolfo Bécquer.
La dama del armiño,
que lo guarda, como oro en paño.
La canguro con el niño,
o la vieja friendo huevos,
de Velázquez.
San Ignacio de Loyola,
convirtiéndose al Evangelio.
No se sabe si finalmente,
alcanzaría la Gloria.
La meta es la búsqueda, entonces.
Una elevación permanente.
No consiste, pues, nuestra evolución,
en posicionarnos en un estado de Gracia.
Ya que la honradez aúna
derechos y deberes.
Actividades, tareas y labores.
Y un cáliz de sangre, sudor y lágrimas,
compuesto merced a la unión de agua del Mar,
y agua del río, junto con diversas sales.
Todo ello, imantado, a través de
una bobina bifilar de Tesla,
toda enrollada alrededor del tarro.
Hacemos que gire, el agua, y forme la figura
de un vórtice energético.
Y con ese mejunje, podremos nutrirnos,
y también, lavar nuestros ojos.
Por una mirada, un mundo.
Por una sonrisa, un cielo.
Por un beso, ¡ Yo no sé qué te diera, por un beso ! *
( * ) = Gustavo-Adolfo Bécquer.
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