No creas que pretendo que me sigas,
yo misma no sé bien a dónde voy,
ni creas saber todo lo que soy...
¿Porque me sientes tierna me desmigas?
¿Ya crees conocerme? ¡Craso error!
¿Qué sabes tú de cómo y cuánto vibro?
Juzgar por la portada todo un libro
habla del poco juicio del lector.
En mi reino no admito la impostura,
yo no quiero una corte de bufones,
a solas apaciento mis dragones.
Prefiero el vuelo azul de mi locura.
Cuando el duende se inmola en nuestro juego
brilla en mi verso un corazón de fuego.
Archivos adjuntos
Última edición: