Nommo
Poeta veterano en el portal
Me estoy consagrando,
a fuer de Bondad humana:
La comprensión de lo abstracto.
La Cabeza de los Días, francesa
como la sal gris que cristaliza
en copos. O la sal rosa del Himalaya.
Cada día trae consigo,
24 horas.
8 de las cuáles, intento conciliar el sueño.
Tras 16 horas de actividad,
es lógico que acabe rendido.
Di cabida al Gozo, que es semejante
a Pitufina. Así, el Ego es el Yo Inferior,
y la imagen mental que cada cuál
tiene, de sí mismo.
Yo me veo, muy adentro de mi mente,
como un doncel apuesto,
de apenas cuatro años de edad.
Que juega en los columpios, con su hermana.
La Cabeza de los Días,
tiene el cabello, todo hecho de lana.
E implica el movimiento planetario
de rotación: Revolución.
Pues el Servicio no es otra cosa
que el Amor en Acción.
El Amor, hecho Obra.
Luego, como en la cocina,
vienen las sobras, y los desperdicios.
En esta vida, yo me he ganado la visita
de algún vicio.
De tal manera, que no quedan en mí,
resquicios que no hayan sido ya,
palpados. Mis pulmones están
llenos de ceniza. Es posible
entonces, comprender esa ciudad de Niza,
en la Costa Azul francesa.
Costa Azul, como los Pitufos.
Donde Gárgamel era católico y párroco,
cuyos discípulos preferían amar
a la Madre Naturaleza.
Me consagro, y el porvenir
me labro. Como esa península
del Labrador, tan canadiense.
Conociendo lo macro y lo micro.
A Gulliver, y a los liliputienses.
a fuer de Bondad humana:
La comprensión de lo abstracto.
La Cabeza de los Días, francesa
como la sal gris que cristaliza
en copos. O la sal rosa del Himalaya.
Cada día trae consigo,
24 horas.
8 de las cuáles, intento conciliar el sueño.
Tras 16 horas de actividad,
es lógico que acabe rendido.
Di cabida al Gozo, que es semejante
a Pitufina. Así, el Ego es el Yo Inferior,
y la imagen mental que cada cuál
tiene, de sí mismo.
Yo me veo, muy adentro de mi mente,
como un doncel apuesto,
de apenas cuatro años de edad.
Que juega en los columpios, con su hermana.
La Cabeza de los Días,
tiene el cabello, todo hecho de lana.
E implica el movimiento planetario
de rotación: Revolución.
Pues el Servicio no es otra cosa
que el Amor en Acción.
El Amor, hecho Obra.
Luego, como en la cocina,
vienen las sobras, y los desperdicios.
En esta vida, yo me he ganado la visita
de algún vicio.
De tal manera, que no quedan en mí,
resquicios que no hayan sido ya,
palpados. Mis pulmones están
llenos de ceniza. Es posible
entonces, comprender esa ciudad de Niza,
en la Costa Azul francesa.
Costa Azul, como los Pitufos.
Donde Gárgamel era católico y párroco,
cuyos discípulos preferían amar
a la Madre Naturaleza.
Me consagro, y el porvenir
me labro. Como esa península
del Labrador, tan canadiense.
Conociendo lo macro y lo micro.
A Gulliver, y a los liliputienses.
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