Alfredo Daniel Lopez
Poeta recién llegado
El final
Al borde de aquel barranco,
que de bello nada tiene
hay dos ojos enclavados
perdidos como su mente.
Acertijo en su mirada
con su barquilla rebelde,
tiene abierta aún la herida
y su piel se reblandece.
Recuerda el último verso
que le dedicó sin verle,
él, no lo necesitaba,
amarla, era el mejor germen.
Como cada día espera
escribiendo en sus papeles,
dedicándole sonetos
sin que a ella le moleste.
Todo tiene su momento,
lo que no nace no crece,
ya me lo dijo mi abuela:
'a árbol viejo no te aferres'.
¡El que falló fue Cupido,
flechó un corazón de nieve!
Hoy recojo los mil trozos
de este mi amor que se muere.
Atrás quedaron mis sueños
aunque siga 'erre que erre',
por ello debo dejarte,
'rompo palitos' por siempre;
me costó entender, querida:
¡No soy tu amado, eso duele!
Un beso y una flor
Alfredo Daniel Lopez
Archivos adjuntos
Última edición: