Figura nº 18. Febrero 2019
Huídos del campo santo
prolongación de raíces
grito vegetal que alcanza al cielo
son los brazos de los muertos
que renacen como suspiros.
Muñones de gesto oscuro
claman su muerte violenta
como flores arrancadas
como tristes epifanías
en primaveras de sangre.
Inmóviles en su querencia
a la tierra donde yacen
aúllan en la tarde eterna
que será noche sin sueño
que traerá sed de venganza.
Ni los fosores presurosos
que acuden cual negros cuervos
sabrán inmolar la víctima
que les redima y exalte
pues no existe ya la inocencia.
Gritos vegetales de redención imposible
raíces como brazos
en búsqueda de la nueva luz
o la germinación milagrosa
de una sola hoja verde.
Vosotros, troncos o huesos,
luminarias atroces
del sendero que conduce
hasta los muertos
reclamo monumental
de la crueldad humana.
A vosotros, para vosotros
invoco un futuro de eternidad
que algún dios conmovido
por vuestro natural humano
habrá de concederos.