Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
No quiero que el dolor enajenado
me deje sin razón al Dios que sigo
ni dé su oscuridad a mi postigo
maldito como verso envenenado.
No quiero dolorido mi costado
doliente por decirle lo que digo,
ni quiero ser la faz de mi enemigo
rondando por mi ser fatal y ajado.
Secreto es el dolor que prende herida
y a cieno me somete la garganta
velada por la claridad perdida.
No quiero sucumbir si se agiganta
venciendo con dolosa sacudida
la Vida que se da gloriosa y santa.
04/03/2019
me deje sin razón al Dios que sigo
ni dé su oscuridad a mi postigo
maldito como verso envenenado.
No quiero dolorido mi costado
doliente por decirle lo que digo,
ni quiero ser la faz de mi enemigo
rondando por mi ser fatal y ajado.
Secreto es el dolor que prende herida
y a cieno me somete la garganta
velada por la claridad perdida.
No quiero sucumbir si se agiganta
venciendo con dolosa sacudida
la Vida que se da gloriosa y santa.
04/03/2019