Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Perdido vino a sí la luz divina
tomando de su piel lo perceptible,
resuelta por venirse incombustible
de un tiempo más allá de su retina.
Fragante su cabeza se ilumina
con una claridad inconcebible,
perdido se encontró en lo inconfundible
ganando lo que al fin jamás termina.
Y a soles de esperanza fue creciendo
a embates de horizonte y de oleaje
armando lo que ayer fue deshaciendo.
Perdido se hizo súplica y lenguaje,
alado y con sus alas concibiendo
más luz para emprender tamaño viaje.
12/03/2019
tomando de su piel lo perceptible,
resuelta por venirse incombustible
de un tiempo más allá de su retina.
Fragante su cabeza se ilumina
con una claridad inconcebible,
perdido se encontró en lo inconfundible
ganando lo que al fin jamás termina.
Y a soles de esperanza fue creciendo
a embates de horizonte y de oleaje
armando lo que ayer fue deshaciendo.
Perdido se hizo súplica y lenguaje,
alado y con sus alas concibiendo
más luz para emprender tamaño viaje.
12/03/2019