Cris Cam
Poeta adicto al portal
A través de la cortina
A través de la cortina,
agitada de la brisa sutil de tu respiro,
puedo tu espalda de trazos pintados,
tus brazos esculpidos...
Pero no,
no es eso,
no es eso lo que quiero decirte.
No quiero hablar del mar de tus pupilas,
sino del cansancio de tus manos.
No quiero expresarte la calma de tu boca,
sino le susurro tranquilo a la hora del mate.
Si es cierto,
no te pude librar de la cotidiana cola para comprar el pan.
Pero tu mano apurada se seca la espuma del jabón,
para recibirme con una sonrisa.
Tus uñas despintadas,
que me roban las aceitunas,
cuando soy yo quien se calza el delantal.
Por eso, ahora,
que la espalda se nos agrieta,
es cuando más te tengo,
dibujándote de venus
a través de la cortina.
A través de la cortina,
agitada de la brisa sutil de tu respiro,
puedo tu espalda de trazos pintados,
tus brazos esculpidos...
Pero no,
no es eso,
no es eso lo que quiero decirte.
No quiero hablar del mar de tus pupilas,
sino del cansancio de tus manos.
No quiero expresarte la calma de tu boca,
sino le susurro tranquilo a la hora del mate.
Si es cierto,
no te pude librar de la cotidiana cola para comprar el pan.
Pero tu mano apurada se seca la espuma del jabón,
para recibirme con una sonrisa.
Tus uñas despintadas,
que me roban las aceitunas,
cuando soy yo quien se calza el delantal.
Por eso, ahora,
que la espalda se nos agrieta,
es cuando más te tengo,
dibujándote de venus
a través de la cortina.