Nommo
Poeta veterano en el portal
¿ Será posible que me pongan
entre la espada y la pared ?
Entre el lápiz y el sacapuntas,
y en pos del bodegón de fruta y verdura,
sobre tapete verde,
cuya textura muestra dobleces
irregulares,
mientras yo, ¡ Pobre de mí !
Sentado junto a otros muchos jóvenes,
y damas de buen ver,
¡ He de emplear mi valioso tiempo,
en retratar una manzana,
y un pimiento verde, lleno de vitamina
C !
Increíble, ¿ Verdad, camaradas ?
¿ Se han visto así, apelmazados,
unos contra otros, como los dientes
de un tiburón blanco, en alta Mar ?
Así, todos los toros, sentados.
Toro-Sentado se sentiría orgulloso de mí.
Vacas sagradas de la India,
que me miraban de reojo,
mientras yo consumía mis últimas fuerzas,
en mi objetivo inicial:
¡ Demostrar que puedo bailar,
sobre el cuaderno de páginas
inmaculadas, como hostias consagradas,
u obleas del cristiano católico !
Pintarrajeando al Señor del Cielo.
A esa fruta prohibida, y a su hermano,
hijo de la Tierra.
Cielo y Tierra juntos, caben
en sendas manos, y en los bolsillos.
La profesora exclama: ¿ Dónde se fue ?
Y pregunto: ¿ Quién, si puede saberse ?
¡ El Ego o complejo de superioridad !
La imagen mental que cada cuál tiene,
de sí mismo. ¡ No lo localizo,
con mi olfato, ni con mi intelecto !
Señorita ( responde un servidor ):
Lo he borrado, con la goma de borrar.
entre la espada y la pared ?
Entre el lápiz y el sacapuntas,
y en pos del bodegón de fruta y verdura,
sobre tapete verde,
cuya textura muestra dobleces
irregulares,
mientras yo, ¡ Pobre de mí !
Sentado junto a otros muchos jóvenes,
y damas de buen ver,
¡ He de emplear mi valioso tiempo,
en retratar una manzana,
y un pimiento verde, lleno de vitamina
C !
Increíble, ¿ Verdad, camaradas ?
¿ Se han visto así, apelmazados,
unos contra otros, como los dientes
de un tiburón blanco, en alta Mar ?
Así, todos los toros, sentados.
Toro-Sentado se sentiría orgulloso de mí.
Vacas sagradas de la India,
que me miraban de reojo,
mientras yo consumía mis últimas fuerzas,
en mi objetivo inicial:
¡ Demostrar que puedo bailar,
sobre el cuaderno de páginas
inmaculadas, como hostias consagradas,
u obleas del cristiano católico !
Pintarrajeando al Señor del Cielo.
A esa fruta prohibida, y a su hermano,
hijo de la Tierra.
Cielo y Tierra juntos, caben
en sendas manos, y en los bolsillos.
La profesora exclama: ¿ Dónde se fue ?
Y pregunto: ¿ Quién, si puede saberse ?
¡ El Ego o complejo de superioridad !
La imagen mental que cada cuál tiene,
de sí mismo. ¡ No lo localizo,
con mi olfato, ni con mi intelecto !
Señorita ( responde un servidor ):
Lo he borrado, con la goma de borrar.
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