Maltrecho va el caballo del capataz por la calle del medio asustando a los niños que echan a corrrer de miedo
Creen ver a Merlín urdiendo , hilando e hilvanando su ardil en parapente volando
Disfraces de ardillas silbando el eco del cuarteto desvarazado
El borde del precipicio , allá a lo lejos clama con voz ronca a los venados herrados
De donde viene pinpollo con la cresta en el lomo abatido como un jabalí el día de ramos
Peligros esconde aquel hermoso paraje de palomas mensajeras que en su pico llevaban la guerra
Sonriente bacanal vendedor de esputos que regala sonrisas muertas
El instante desaparece cuando el verde final del ocaso anuncia limonada para los gansos salvajes aparentando servirse lagartos encebollados con hebras de azafrán en mirlos pintados con mensajes de voz en sus zapatos
El cuento termina acallando los rumores ciegos del desengaño que aullento a los cordeles gritando al ritmo del viento del sur meridional hirviendo el agua que rezumaba olor a hongos africanos de motos rosadas y troceadas como caballa humana
Desazón innecesaria al despertar sus ojos blandian bilis negra mediadora de sangre flamenca contratada por una orquesta de medio pelo con su moño acuestas
Sin ton ni son me despertó el canto de sirenas palidecidas por polvos en las mejillas ,de cenizas las rodillas dobladas ante manantial seco
Cobardes ardiles mañaneros sin anzuelo en petaca vacía de ajugueros como un colador viejo jugando a la petanca sin compañeros comprometidos en el juego
Espesas dunas de dudas corroídas en ruinas desechas en milagrosas cosechas
El mapa mundi se depósito en mis pies para vengarme del añil revés pero no iba a solucionar aquel revés de la moneda caída al revés de aquel enrevesado través
El jingle de los cingales vanidosos atrajo a cuervos orgullosos de pertrechos canales andrajosos
Esperpento hallazgo de nubes negras venidas a menos donde los caracoles campan sin dueño ya que esté está en el duelo sin sueño
Colorado colorín este cuento llega a su fin
Deerechos reservados
14/03/2019
Dikia
Creen ver a Merlín urdiendo , hilando e hilvanando su ardil en parapente volando
Disfraces de ardillas silbando el eco del cuarteto desvarazado
El borde del precipicio , allá a lo lejos clama con voz ronca a los venados herrados
De donde viene pinpollo con la cresta en el lomo abatido como un jabalí el día de ramos
Peligros esconde aquel hermoso paraje de palomas mensajeras que en su pico llevaban la guerra
Sonriente bacanal vendedor de esputos que regala sonrisas muertas
El instante desaparece cuando el verde final del ocaso anuncia limonada para los gansos salvajes aparentando servirse lagartos encebollados con hebras de azafrán en mirlos pintados con mensajes de voz en sus zapatos
El cuento termina acallando los rumores ciegos del desengaño que aullento a los cordeles gritando al ritmo del viento del sur meridional hirviendo el agua que rezumaba olor a hongos africanos de motos rosadas y troceadas como caballa humana
Desazón innecesaria al despertar sus ojos blandian bilis negra mediadora de sangre flamenca contratada por una orquesta de medio pelo con su moño acuestas
Sin ton ni son me despertó el canto de sirenas palidecidas por polvos en las mejillas ,de cenizas las rodillas dobladas ante manantial seco
Cobardes ardiles mañaneros sin anzuelo en petaca vacía de ajugueros como un colador viejo jugando a la petanca sin compañeros comprometidos en el juego
Espesas dunas de dudas corroídas en ruinas desechas en milagrosas cosechas
El mapa mundi se depósito en mis pies para vengarme del añil revés pero no iba a solucionar aquel revés de la moneda caída al revés de aquel enrevesado través
El jingle de los cingales vanidosos atrajo a cuervos orgullosos de pertrechos canales andrajosos
Esperpento hallazgo de nubes negras venidas a menos donde los caracoles campan sin dueño ya que esté está en el duelo sin sueño
Colorado colorín este cuento llega a su fin
Deerechos reservados
14/03/2019
Dikia
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