QUINSONNAS
Poeta fiel al portal
Las púas de tus dagas y aguijones
en mi carne, clavadas, se rebelan
y acolcharlas pretende, sin que duelan,
este faquir que vive hecho jirones.
Hendidas en mi ser tus negaciones
lacerantes, mi cuerpo, lo flagelan
y contigo, tumbado, me desvelan
infinidad de agujas y punzones.
Dormito entre penurias afiladas
tras descubrir que escasamente importo
a los pinchos que sufro al acostarme.
Sus puntas son auténticas espadas
y silencioso tu desdén soporto
sobre un lecho de clavos sin quejarme.
en mi carne, clavadas, se rebelan
y acolcharlas pretende, sin que duelan,
este faquir que vive hecho jirones.
Hendidas en mi ser tus negaciones
lacerantes, mi cuerpo, lo flagelan
y contigo, tumbado, me desvelan
infinidad de agujas y punzones.
Dormito entre penurias afiladas
tras descubrir que escasamente importo
a los pinchos que sufro al acostarme.
Sus puntas son auténticas espadas
y silencioso tu desdén soporto
sobre un lecho de clavos sin quejarme.
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