FranPayne
Poeta recién llegado
Nadie se acuerda ya de la bandada de los estorninos,
de la nube negra que tapo el ocaso,
de los pies que se acumulan en el andén del Metro
o de la pena que estranguló el último prodigio.
No veis a los demonios que habitan en otros cuerpos,
solo empatizáis con el reflejo que os observa desde el espejo.
Metamizol, linóleo, frustración y noches de euforia,
asaltando todas las trincheras, no queda otra opción.
de la nube negra que tapo el ocaso,
de los pies que se acumulan en el andén del Metro
o de la pena que estranguló el último prodigio.
No veis a los demonios que habitan en otros cuerpos,
solo empatizáis con el reflejo que os observa desde el espejo.
Metamizol, linóleo, frustración y noches de euforia,
asaltando todas las trincheras, no queda otra opción.