Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Era un vertedero de recuerdos
donde el tiempo impone sus dominios.
Era el más allá de los cerrojos
de mañanas oxidadas sin veredas.
Donde se multiplica el tic tac sin horas
entre linternas de aceite alquiladas.
Canales de plásticos y acero.
en un río ronco y enlutado
sin guijarros, ni juncos ,ni riberas
Una arquitectura extraña
apilada en un mundo de desechos
ahogada entre los engranajes
de una metáfora confusa
engullida por un buche necrófago
donde la niebla jamás sonreirá al sol
ni la jacaranda florecerá en primavera.
Era , era… Solo, cuestión de tiempo…