Tenebroso aposento.
Es una noche lúgubre,
sin luna ni estrellas, mi
amada doncella a partido
en un madero frío, tejido
de dolor y llanto.
Un tiempo después de tu
partida escucho tus pasos
por el aposento, ¿serán lazos
del inframundo? No lo sé.
O tal vez no tenían esas almas
idas el óbolo para cruzar el
Aqueronte, Cerbero se
aseguraría de no dejarlos
pasar.
Regresan en la noche de
sombras de dolor y olvido,
se escucha el terrible quejido
de las almas perdidas en el
aposento.
Goliat
24 de febrero 2019
Es una noche lúgubre,
sin luna ni estrellas, mi
amada doncella a partido
en un madero frío, tejido
de dolor y llanto.
Un tiempo después de tu
partida escucho tus pasos
por el aposento, ¿serán lazos
del inframundo? No lo sé.
O tal vez no tenían esas almas
idas el óbolo para cruzar el
Aqueronte, Cerbero se
aseguraría de no dejarlos
pasar.
Regresan en la noche de
sombras de dolor y olvido,
se escucha el terrible quejido
de las almas perdidas en el
aposento.
Goliat
24 de febrero 2019