Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
En cuestiones de amor no es necesario
ir pétalo tras pétalo rompiendo
hasta hallar el amor que estás pidiendo,
pues mutilar la flor es su calvario.
Forzar al corazón no es necesario
e invocar a un azar casi asumiendo
que una dama te pueda estar queriendo
es de ser un galán estrafalario.
No se logra un amor con margaritas
ni con tamaño ardid de pandereta
o al escribir estrofas muy bonitas.
Un “si quiero” forzado es una grieta
que permite sacar todo tu duende
momento en que tu suerte te sorprende.
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