Doblezero
Poeta adicto al portal
El día de Acuario
Briznas de Siberia cubren
los bordes de las acequias,
el aire rueda y circula
por bulerías flamencas
mientras llevo en el abrazo
por la crujiente vereda
protegiendo de los fríos
el torso de mi princesa.
El día de Acuario roba
del agua, su cantinela,
deteniéndola en la rama
donde los iris hibernan.
Mar de petricor alado
viene a saltar de la huerta
por el alero del margen
barnizado de la senda.
Arpas de lento aguacero
bajo sus racimos sueñan
con el canto de las gotas
por los escollos de seda.
Cerros orondos emergen
sobre un bostezo de niebla
cuando su cintura pide
abrazos de chimenea.
Yo abro la puerta y entramos
pero la helada no mengua
hasta que las llamas penden
del suelo hacia las estrellas.
Entonces Acuario sopla
hechizos frente a la hoguera
y el calendario del mundo
cuatro de febrero reza.
Suelos de eucalipto beben
del fuego, las cabelleras,
donde el algodón de un lecho
nos recibe a mí y a ella.
El día de Acuario porta
una cuna por las venas.
Yo quiero morder manzanas
de amor en la chimenea,
cambiar antes de las doce
de mi lunario, las velas,
por un intacto latido
de carne y de primavera.
Quiero cambiar por un duende
mis trenes de azor y flecha
y todo lo que no he escrito
por su palabra primera.
Quiero fundir con mis ojos
el parpadeo de ella
y de mi dedo y el suyo
que nazca una sola huella.
Autor: Doblezero
Nota: Dedicado a mi hijo mayor Marc, nacido un 4 de febrero.
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