Más allá de la luz...

Ricardo Giraldo Martínez

Poeta recién llegado
Y todos caminando tras la luz que desciende de lo alto, postrados ante la majestad del amo acarician la dulzura que oxigena sus vidas.

Y todos arrodillados tras el dolor que deja la estela que desciende de lo alto, agonizan ahogados en la miseria de las deudas.

Y todos emergiendo por la esperanza y dominados por el orgullo derivado de lo alto, consumen desbordados lo que el altísimo decreta.

Y todos dependientes de la rica palabra y afectuoso mandato que desciende de lo alto, multiplicaron homicidios, suicidios, enfermedades, duelos, batallas y exterminios...


Y el amo que todo lo controla sigue llenando sus bolsillos, ideando enfermedades, creando adictos, envenenando inocentes, inoculando bacterias, controlando los destinos...
 
Y todos caminando tras la luz que desciende de lo alto, postrados ante la majestad del amo acarician la dulzura que oxigena sus vidas.

Y todos arrodillados tras el dolor que deja la estela que desciende de lo alto, agonizan ahogados en la miseria de las deudas.

Y todos emergiendo por la esperanza y dominados por el orgullo derivado de lo alto, consumen desbordados lo que el altísimo decreta.

Y todos dependientes de la rica palabra y afectuoso mandato que desciende de lo alto, multiplicaron homicidios, suicidios, enfermedades, duelos, batallas y exterminios...


Y el amo que todo lo controla sigue llenando sus bolsillos, ideando enfermedades, creando adictos, envenenando inocentes, inoculando bacterias, controlando los destinos...
El bien y el mal no existen como tales. Son solo una creación nuestra, fina o deformada por antojo. Saludos cordiales, Ricardo.
 
El bien y el mal no existen como tales. Son solo una creación nuestra, fina o deformada por antojo. Saludos cordiales, Ricardo.
Si es una creación nuestra entonces igual existen, sobre todo cundo el amo llena sus bolsillos, crea adictos, inocula bacterias y controla los destinos de casi todos... Estos no viven más allá de la luz, sino bien cerquita. Un abrazo Sergio, gracias por pasar tus ojos en estas líneas.
 
Y todos caminando tras la luz que desciende de lo alto, postrados ante la majestad del amo acarician la dulzura que oxigena sus vidas.

Y todos arrodillados tras el dolor que deja la estela que desciende de lo alto, agonizan ahogados en la miseria de las deudas.

Y todos emergiendo por la esperanza y dominados por el orgullo derivado de lo alto, consumen desbordados lo que el altísimo decreta.

Y todos dependientes de la rica palabra y afectuoso mandato que desciende de lo alto, multiplicaron homicidios, suicidios, enfermedades, duelos, batallas y exterminios...


Y el amo que todo lo controla sigue llenando sus bolsillos, ideando enfermedades, creando adictos, envenenando inocentes, inoculando bacterias, controlando los destinos...

Muchas veces me cuestiono si tenemos capacidad para salirnos de la fila, son tantos los cebos y tan grandes las vendas en los ojos...
Es como una carrera de obstáculos en un hormiguero
 
Muchas veces me cuestiono si tenemos capacidad para salirnos de la fila, son tantos los cebos y tan grandes las vendas en los ojos...
Es como una carrera de obstáculos en un hormiguero
Ciertamente de todas las formas nos cobijan, y creer que podemos salirnos así no mas... es soberbia. Un gran saludo.
 

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